sábado, 23 de junio de 2018

Solidaridad en día de huelga

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Ese día había huelga de transportes. No de todo el transporte, solamente de algunos comités del gremio de transportistas que conforman el caótico sistema de transporte púbico de Lima.

Sin recordar ese importante detalle, salí a una reunión. El punto de encuentro no queda lejos de donde yo estaba. Es una distancia que puedo hacer caminando en menos de media hora, pero preferí ir en bus y volver a pie, ya sin prisas.

Llegué al paradero y me dispuse a esperar. Apenas segundos después, llegó una muchacha y se paró a pocos metros de mí.

Ese paradero sirve a dos buses, pero solamente uno me servía en esas circunstancias. Pasaron hasta cuatro buses de la otra línea, la que no necesitaba en ese momento. De la ansiada línea verde no había noticias. Ya para entonces era evidente que tanto yo como la muchacha esperábamos el mismo bus verde, sin éxito. También se me hizo evidente que el bus verde era de los que había acatado la huelga.

Los minutos pasaban y la espera ya empezaba a ser angustiosa.

De repente, la muchacha paró un taxi y le preguntó cuánto le cobraba a un punto que estaba algunas cuadras más allá de mi destino(*). No logré oír la respuesta del taxista, pero ella lo dejó ir, así que supuse que le había querido cobrar más de lo que ella esperaba pagar.

Se me prendió el foquito.
- ¿Vas hasta Conquistadores? -le pregunté.
- Sí.
- Yo voy antes de eso. ¿Cuánto te quiso cobrar?
- Diez soles (poco más de USD4), me pareció mucho.
- ¿Y si compartimos el taxi y pagamos a medias? Total, de todas maneras va a tener pasar por el sitio a donde voy.

Ella aceptó mi propuesta, y que tres minutos después íbamos sobre ruedas rumbo a nuestros respectivos destinos.
- Gracias por no desconfiar -le dije, una vez instaladas.
- No, ni lo digas. Tú me ayudas y yo te ayudo.

Le di mi parte del pago, comentamos sobre la huelga y algunas noticias de actualidad.

En menos de diez minutos, llegamos a donde debía quedarme. Aproveché la luz roja del semáforo, le di las gracias de nuevo y le deseé suerte en su reunión, ella me deseó lo mismo. Me despedí del chofer y bajé.

Caminé el corto trecho que me faltaba con una sensación muy agradable,

(*) En Lima, antes de subir al taxi, hay que acordar la tarifa con el chofer, se admite el regateo. Eso no es necesario en los taxis que se piden por aplicativo móvil, que sí tienen tarifas fijas.

14 comentarios:

  1. Gabriela, recordo que o sistema de transportes no Peru é realmente muito complicado. Compartir o táxi foi uma grande ideia. Feliz domingo .

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    1. Más que complicado, diría que es caótico. Fue una buena solución para que las dos llegáramos a tiempo.

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  2. Buena iniciativa para solucionar el problema de las dos pasajeras. Sobre todo en día de paro de transportes.

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    1. Si vuelvo a estar en la misma situación alguna otra vez, ojalá encuentre una persona con la misma buena disposición para ayudarnos mutuamente.

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  3. Qué bien que te animaste a proponerle tu idea a aquella chica, Gabriela. ¡Solo fueron ventajas para las dos y una sensación de bienestar que seguro no te abandonó en todo el día!

    Besos mil de las dos

    J&Y

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    1. Exactamente. Me fui con esa sensación a la reunión, donde todo salió bien. Fue muy bueno.

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  4. Qué buena experiencia, primero por encontrar una persona solidaria y segundo por sentir el agradecimiento propio de la situación, que te llevó a tener un día espléndido en todos los sentidos.

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    1. Felizmente, no hubo desconfianza por parte de la otra chica. Al final, nos beneficiamos las dos.

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  5. Qué bueno es encontrar gente en la que confiar. Hoy en día no es lo habitual.
    Buena semana!

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    1. no, nada habitual. Por eso, lo primero que hice al subir al taxi fue agradecerle por no desconfiar.

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  6. Final feliz de la historia, Gabriela. Nuevamente hiciste de un suceso mínimo, todo un cuento. "Especialidad de la casa" parece, en beneficio de tus lectores.

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  7. Con respecto a la huelga de movilidad te diré que por mi casa hay solo una línea que pasa cada creo cada media hora sin necesidad de huelga, de modo que en mi esquina siempre hay varias personas que vamos hacia el óvalo de Miraflores. De modo que entre dos o tres pagamos el taxi y nos sale más o menos cincuenta centavos mas. No nos queda otra.

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    1. Es una buena solución, a pesar de la mínima diferencia que deben pagar.

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