lunes, 27 de enero de 2020

Historia de una reivindicación

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Hay un programa español que consta en saber para ganar. Como se puede deducir, es un concurso de conocimientos en el que hay diversas preguntas en diferentes pruebas que tres concursantes deben superar todos los días.

No me lo pierdo un solo día, pues lo dan hasta fines de semana.

Hace algún tiempo, dieron una respuesta incorrecta cuando preguntaron quién había compuesto "La flor de la canela", canción de la peruana Chabuca Granda. El presentador dijo que la autora era María Dolores Pradera.

Eso provocó una reacción mía inmediata:

No solamente nunca rectificaron, sino que al cabo de un tiempo volvieron a cometer el mismo error, que motivó una respuesta mía más ruidosa.

Durante varios días, semanas y hasta meses, estuve insistiendo con el mismo pedido: que rectificara, que dijeran quiera la verdadera autora. Y hasta mandé un tuit diario con el pedido:
Y así pasaron varios meses, tiempo en el que de vez en cuando mandaba mi recordatorio del pedido de rectificación.

Hasta que un día me dieron una sorpresa doble. Por un lado, si bien no era una rectificación, era una reivindicación. Por el otro, ahí supe que había personas interesadas en mi reclamo:

Otro ejemplo:
Ya entrado 2020, seguí insistiendo:

Y a los pocos días, otra sorpresa:

Y así quedó reivindicada Chabuca Granda y su inmortal "Flor de la canela". Que nadie vuelva a confundirse. Acá está, en su propia voz:

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Les invito a leer mi más reciente artículo en Global Voices, con una terrible noticia de algo que ocurrió en Lima el jueves 23 de enero.

domingo, 12 de enero de 2020

¿El cliente siempre tiene la razón?

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Una empresa de cable decide unilateral y arbitrariamente retirar de su programación un canal. Un día prendes el televisor con la idea de ver la serie que sigues hace semanas y no hay canal. Crees que te has equivocado, repites la operación... nada.

Llamas a preguntar qué pasó y un hombre que repite instrucciones y consignas como si fuera una máquina te responde que "es un cambio que obedece a mejoras en bien de los clientes". Cuando replicas que en qué realidad alterna es una mejora que te quiten programas que ves sin anuncio previo (ni posterior, digamos la verdad), el hombre que repite como si fuera una máquina vuelve con la cantaleta.

Ajo y agua nomás.

De un momento a otro, el periódico que compras pone anuncios con "Desde el domingo, tu diario favorito crece". Ingenuamente te preguntas si aumentará el número de páginas, el tamaño del diario o tal vez habrá más columnistas. Tienes curiosidad por saber por dónde vendrá el cambio.

Cuando llega el día tan esperado, notas que el único cambio está en el precio. De un plumazo, el diario cuesta 50 % más. No hay más secciones, no hay más columnistas, no hay más páginas. Al contrario, jurarías que hay menos páginas.

Decides cambiar el diario que compras todos los días. Y de nuevo, ajo y agua.

El canal que ves todos los días repite impunemente capítulos de series hasta la saciedad.  No son series que continúen, cada episodio es una historia. Sabes que la serie tiene infinidad de capítulos más porque los has visto antes. Sin entender por qué, el canal comienza a dar los mismos cuatro capítulos uno tras otro, como si no hubiera más. Y sabes que sí hay muchos más.

Ese mismo canal repite las promociones también hasta la saciedad.

Reclamas ambas circunstancias por medio de una red social, crees que te harán caso, pero no. Ya se sabe, ajo y agua.

¿El cliente siempre tiene la razón? Francamente, no lo creo.