Hace algunos días fui de compras a un supermercado en Miraflores. Tenía una lista de compras relativamente chica, nada de ahí era realmente muy importante. Uno de los encargos era un paquete de guindones.
Después de haber puesto en el carrito de compras casi todo lo que necesitaba, fui hasta donde estaban los guindones a granel. No me gusta mucho comprarlos envasados porque siento que no son completamente frescos.

Los encontré en el sitio en el que están siempre. Un cartelito anunciaba "
Guindones medianos S/.1.52 x 100 g". Detrás del cartel, había varios envases artesanales, de esos de la propia tienda, ya con el peso marcado con una etiqueta. Agarré uno de ellos y me fijé en el peso para llevar uno que contuviera aproximadamente la cantidad de 250 gramos. La etiqueta decía "
Guindones sin pepa", y el precio indicado por kilo era de S/26.90. El precio de los guindones medianos, a partir de lo indicado en el cartelito, era de S/.15.20, es decir, casi la mitad.
Comencé a hurgar en todos los envases para encontrar uno que contuviera guindones medianos, pues no es nada complicado sacarles la pepa. Por lo menos, no como para pagar casi el doble.
Nada. Todos eran guidones sin pepa. Unos 250 gramos de esos guindones me salían a poco menos de 7 soles. Los otros guindones no hubieran llegado a 4 soles.
Así que le pregunté a un trabajador de la tienda, fácilmente visible por su uniforme de color distintivo, dónde podría encontrar los guindones medianos, los que costaban casi la mitad. Muy atento, me explicó que yo debía fijarme bien, que el cartel señalaba S/.1.52 por 100 gramos, y que el peso de lo que yo tenía en la mano era de casi 300 gramos. Por eso salía más caro.
Le repliqué que él se fijara bien en el precio por kilo y en que decía "Guindones sin pepa", no "Guindones medianos". Le pedí que por favor me dijera dónde estaban los medianos, que eran los que yo buscaba. Me dijo que iba a buscar alguien de ese sector.
Se fue. Regresó al rato con una señorita a la que le volví a hacer la explicación. Su respuesta fue la misma: que ese envase tenía casi el triple y que por eso el precio no era de S/.1.52 sino más. Le volví a contestar lo que ya le había dicho a la persona anterior, y le pedí que por favor me indicara dónde estaban los guindones medianos. También le dije que más bien sacara el cartel errado para no confundir a más gente y que se ahorraran complicaciones.
Me dijo que ella me traería los guindones, esos guindones que no estaban por ningún lado. Se llevó el cartelito del S/.1.52. La esperé en el mismo sitio, y efectivamente apareció trayendo un envase con cerca de 300 gramos de los guindones que yo buscaba, por un total de casi S/.3.50.
No se trata tanto de los 3 soles que hubiera pagado de más, sino más bien de no pagar en exceso por algo que, al menos para mí, no tenía sentido.
Yo lo vi como un error sin la más mínima mala fe. Cuando conté el incidente, hubo quien me dijo que no sería raro que fuera un truco para clientes menos atentos que yo, para que terminaran comprando un producto más caro y pagando casi el doble del precio. Total, cuando uno paga en la caja no hace mayores cálculos sobre el monto final a pagar. Y la tienda gana con nuestra falta de atención.
Puede ser que sea así, aunque me parece que sería algo complicado, pues serían demasiadas las personas que tendrían que estar involucradas. Aunque nunca se sabe.
