jueves, 2 de abril de 2009

La dimensión desconocida

Hace algunas semanas, tuve dos encuentros con la dimensión desconocida. Hasta ahora no me puedo explicar cómo pasaron dos cosas que me pasaron.
La primera fue en mi casa. Estaba leyendo mi libro de "Leyendas urbanas", una mañana cualquiera, en ese breve lapso en el que me siento a leer con toda la tranquilidad del mundo, minutos antes de salir a enfrentar la rutina diaria. Estaba sentada en el sofá de la sala, con el libro puesto sobre un cojín que estaba en mi regazo. Al abrir el libro para empezar a leer, dejé el marcador del libro a un lado, como hago siempre.
Cuando dio la hora en que ya tenía que salir, busqué el marcador con la mano, sin mirar, como hago siempre. No lo encontré. Miré entre las hojas del libro. No estaba. Busqué debajo del cojín, debajo de los cojines del sofá. Nada. En el piso. Tampoco.

Como los minutos pasaban, opté por marcar la página con cualquier cosa y salí, con la idea de buscar con más calma después.

A mi regreso en la tarde repetí la operación, sin éxito. Arrimé el sofá para buscar debajo del sofá. Adivinaron... nada. Miré por todos los sitios por los que había caminado esa misma mañana, sabiendo muy bien que yo me había sentado a leer, había sacado el marcador ya sentada y me había levantado a la hora de irme. No me había ido a ninguna parte con el libro.

A los pocos días se llevaron las alfombras para limpiarlas. Aproveché la ocasión para ver más a fondo.

Nada.

No es que sea un marcador muy importante. En verdad son dos marcadores, que compré cuando estaba en la universidad, en los años noventa. Uno se quedó dentro de mi Código Civil, marcando la página que estuviera estudiando en ese momento. El otro quedó para marcar la página del libro que estuviera leyendo. Tenía años marcado la página de mi lectura, y de repente desapareció.

El otro episodio fue con una lista de compras. Me iba a hacer unas compras, y en el momento en que transponía la entrada de la tienda, saqué el papel de mi bolsillo y lo desdoblé para tenerlo en la mano mientras recorría los pasillos. Agarré un carrito con el papel en la mano, avancé dos pasos... y el papel ya no estaba en mi mano.

Desanduve mis pasos, que no eran muchos porque había avanzado muy poco desde que saqué el papel del bolsillo. Incluso salí de la tienda hasta la calle, miré a mi alrededor buscando con la mirada el papel con la lista de compras. No era un papelito, era una hoja de cuaderno, ya desdoblada, suficientemente grande como para poder verla desde lejos.
Nada.
Felizmente recordaba gran parte de lo que estaba apuntado ahí. Me olvidé de dos o tres cosas, pero no eran de las más urgentes felizmente.
Todo esto me hizo recordar a las veces en que he buscado algo por horas, para terminar encontrándolo en un sitio en el que ya había buscado y mirado más de una vez. Y de los zapatos nuevos que mi mamá perdió una vez, de la manera más inexplicable posible.

31 comentarios:

  1. Nunca dejo de leer todo lo que publicas en tu blog.... me encanta!
    Y hoy me he sentido muy identificada con tus experiencias ... jaja.

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  2. Hoy me paso algo similar. Salí de mi casa como todos los días para llevar a Miranda al colegio en el viejo carrito que en vida fue de mi suegra. Miranda venia cargada de su lonchera y una mica en la que las profesoras nos envían las comunicaciones a los padres de familia. Hoy la llevada vacía de regreso a su profesora. Cuando llegamos al colegio simplemente no había mica. Había desaparecido. Por más que busque por el interior del auto, no estaba. Juro que Miranda la tenía al momento de subir al auto.

    De lo que si estoy seguro es que debe estar junto a tu marcador de libro y tu lista de compras.

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  3. cuántas veces me pasa esto a mí! Gabriela, es como si el artículo lo hubiera escrito yo!

    un abrazo!

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  4. Si, sorprenden estas cosas cuando uno es ordenada y sistemática, pero cuando eres hombre y no encuentras nada.... no lo tomas en cuenta.
    Mi marido tiene adjudicado un cajón donde mete de todo, por años. Yo le llamo "el agujero negro" pues es el resumidero de todo lo perdido, y luego grita y patalea diciendo que "me robaron" o "me escondieron" lo perdido.

    Saludos

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  5. Ay Gabriela ¡qué misterio!
    Me recuerda cuando mi señora me dice búscalo en mi cartera. Por supuesto no hay nada más complicado y no lo encuentro. Llega ella y lo saca y para colmo me recrimina ¿cómo no lo viste?.
    En verdad...la vida es dura.

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  6. Sospecho, Mariela, que en Piura también pasan este tipo de cosas.

    No solamente con mi marcador y mi lista de compras, Martín, también con los zapatos nuevos de mi mamá.

    Parece que es más común de lo que pensaba, marta. Gracias por la visita.

    Un agujero negro, AleMamá, hace buen par con la dimensión desconocida.

    No sé qué es peor, Esteban: no poder encontrar algo que uno busca mil veces, o que otra persona encuentre como si nada lo que uno ha buscado mil veces. Es de verdad muy duro, un golpe al amor propio tremendo.

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  7. Recorde que hace pocos dias quede sin dinero ni forma de obetenerlo, habia dejado en mi velador la tarjeta redbank pensando en guardarla al dia siguiente, pero.....no estabaaaaa!!!!!!!!!...bajo la lampara, bajo el telefono quizas?, se callo bajo la cama! no...detras del velador...pense en dejarla alli y la deje en otro mueble del dormitorio ...NADA, pregunte desde mi marido hasta la nana ....no , miraba caras tratando de adivinar quien me la habia escondido....no y no espere un dia , quizas alguien me decia mira si esta aqui a la vista...pero no fue asi...hoy tengo una nueva pero donde se fue mi querida amiga de años ???????????}
    TE ENTIENDO GABRIELA...tendran vida propia las cosas? o hay enanitos juguetones? no creo que sea la Clora....jejeje Quizas al pasar los meses aparezca tirada tras el velador....plop!

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  8. Esta es la historia de los zapatos nuevos. Me los puse para una ceremonia, regresamos a casa y me cambié por otros más cómodos para volver a salir. Los nuevos quedaron al lado de mi cama. Luego, como no los necesité, ni los extrañé. Pero cuando quise volver a usarlos no los encontré mas. Un tiempo después, enconté una página de Internet, de "cosas perdidas" y pregunté "en dónde están mis zapatos nuevos" y la respuesta fue: "busca en la basura".

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  9. Gabriela...

    It happens with me all the time but at least I have an explanation :-)

    When I lose or misplace things in the morning it's because I'm getting older :-(

    When it happens later in the evening it's because I was having such a good time. Sure a couple of beers too many... but I stopped counting a long time ago ;-)

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  10. Será que todas esas cosas irán a parar a un mismo lugar como dice Chiste?? :)
    Terrible cuando uno está TOTALMENTE seguro de donde lo dejó y lo encuentra en otro lado...claro, peor si no lo encuentras nunca mas.

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  11. Pues puede ser, Princesa, que haya esos enanitos juguetones que dices. Lo que no creo es que tu vieja amiga de años aparezca de nuevo.

    Recuerdo el episodio de los zapatos muy bien... han pasado más de seis años y siguen en paradero desconocido.

    No, Abufares, that's not the twilight zone. It has a different name.
    ;)

    Claro Katy, lo peor no es encontrarlos en otro lado, porque te puede quedar el consuelo de hoaber olvidado que estuviste en ese otro lado. Lo peor es no encontrarlo nunca... estando segura de dónde lo dejaste.

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  12. Esto me pasa pero porque hago tantas cosas en el día que por momentos el automático hace pero no registra... A veces pongo cosas, guardo plata o la tarjeta del banco en sitios tan seguros que ni yo recuerdo al día siguiente..... mi esposo dice que ya estoy tía... ja ja !

    De todas maneras, me ha servido pues me encontrado después de vaaaaaarios meses algunas platitas, bien útiles guardaditas por ahí que ya no recordaba que las había puesto... De verdad, parezco mi abuela con esas... ja ja !

    Pero si es cierto que a veces te pasa que en segundos te desaparece algo, pero estoy segura que hay alguna explicación, difícilmente pasa así nomás misteriosamente.

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  13. Pues si...a quien no le ha pasado?... pero a mi no me ha pasado tan grave, lo que me ha sucedido es que yo he buscado mis llaves sobre mi cama y no habia nada, y a los 5 minutos volvia a mirar y ahi estaban... eso me ha pasado infinidad de veces, y a uno lo loquea,... el destino, o los duendes o lo distraido de uno hacen que se confunda o agarre las cosas pensando que es otra..por ejemplo conozco un caso muy gracioso, un primo, pensando que era su celular, se llevo el control remoto en el bolsillo y al querer llamar a su casa empezo a marcar los numeros del control...jajajajaja esas son las pasadas que nos hacen los hombres de azul de "La Dimensión Desconocida"... por cierto..han visto la serie en blanco y negro?... es mucho mejor que la moderna...

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  14. Qué suerte, Renata, ya me gustaría encontrar paquetitos inesperados de plata, ja, ja.

    El único capítulo que he visto en mi vida de la serie, Walter Luis, me impactó tanto que nunca más quise verla. Se trataba de un tipo a quien su esposa no le dejaba leer nunca, lo que lo frustraba mujcho. Un día vino la hecatombe mundial, y él es el único sobreviviente. Feliz de la vida corre a la biblioteca más cercana y arma su plan de lectura perpetuo. En una de esas se le caen los lentes y los pisa sin darse cuenta. Resultó ser más ciego que un topo.
    Con mi miopía, la situación me aterró.

    Bien lo has dicho, Eduardo.

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  15. es el misterio de los marcadores!!! el mío ha desaparecido y aparecido cientos de veces!! y todavía hay cosas que desaparecieron de mi casa y hasta ahorita no han vuelto ¿algún día descubriremos el misterio? saludos afectuosos. Hilda

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  16. Debe ser un duende zamarro con alma de pericote el que se tira tus cosas. Apuesto que tiene un rincón escondido donde guarda todas sus tesoros… yo en tu lugar me pondría a buscar su guarida o mejor hacerle una trampa! El pirata de mi blog sabe de unos trucos que te van a servir. Me pidió que te salude y agradece tu visita. Cesar

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  17. La verdad que cosas que se asemejan a las que me han pasado tb, de asegurar que he dejado algo en un sitio y no encontrarlo pero nunca , como que se esfumaran .
    Un beso , cuidate .
    Nancy

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  18. Espero, Hilda, que el mío aparezca en algún momento. Aunque hasta este momento no tengo muchas esperanzas.

    Dile a ese pirata, César, que me dé los trucos para encontrar el marcador y todas las otras cosas que se han perdido en la dimensión desconocida.

    Yo creo que se esfuman, Abunany, y que desde algún sitio se burlan por nuestras caras de perplejidad.

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  19. por aquí se dice que son los duendes...y quiero creerlo porque si no querría decir que las neuronas que aun funcionan están demasiado alteradas.
    cariños

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  20. Hi Gabriela!

    There is this old saying in Poland, that when you can't find something
    probably
    "The devil covered it with his tail"

    :>

    (Post understood thanks to google translator)

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  21. Parece, DasGretchen, que a todo el mundo le suenan estas historias.

    No sé, Mary, prefiero creer que son los duendes antes que las neuronas... porque en los dos casos que cuento, las cosas han desaparecido prácticamente de mis manos.
    Me consuela saber que no es algo fuera de lo común, a partir de los comentarios dejados en este post.

    Thanks for the visit, Pawel. I never heard that saying you share, not even in Spanish. By the way, thankfully there is Google translation.

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  22. A veces pasa así, hace unos años vi justamente una serie llamada "La Dimensión Desconocida" y en uno de sus capítulos mostraban a "los hombres del tiempo" que son los encargados de poner en cada minuto todo lo que encontramos, muchas veces se olvidan de algunos detalles que no aparecen en aquel minuto y aparecen en el siguiente. Saludos desde Lima Perú.

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    1. Seguro que son ellos los responsables de estas pérdidas, Jorge.

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  23. me he acordado mucho de este post, en estos días, resulta que me salió un orzuelo o algo así en un ojo;

    la dra. me dió una pomada y... la pomada se perdió a la vista de todos en la casa, hace una semana y pese a las búsquedas incansables, no la encontramos!

    con la pomada, se perdió la boleta, sin la que el seguro no me reembolsa el remedio;

    tuve que ir a pedir otra receta y por ello, perdí nuevamente varias horas, snif!

    Un abrazo!

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    1. Esa historia si que suena trágica, Marta. Espero que se haya solucionado pronto.

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  24. A mi me ha pasado varias veces y lo dejo por imposible ya aparecerá, lo malo es cuando lo que desaparece es algo que se necesita en el momento y entonces la cosa tiene mal arreglo.

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  25. Por mil problemas que ya conoces, deje de comentar y visitar mis blogs amigos, en especial el tuyo, hoy me pongo al día.
    Me ha gustado mucho, me encanta todo lo misterioso y tu tienes increíbles narraciones vividas.
    Te comento que yo también tengo mi propio "Duende chocarrero", se burla de mi casi todos los días, me esconde una tijera pequeña que está en mi velador siempre, mi libreta de notas y teléfonos que tengo junto a mi Laptop,y luego de buscarla yo y la chica que trabaja en la casa incansablemente, dejamos de buscar y luego aparece en el lugar donde siempre la pongo.¿Dónde estuvo los dos días de desaparecida?, !oh misterio!, y tengo también mi propia "Dimensión Desconocida" ,donde deben estar todo lo que se me perdió y nunca mas apareció.
    Con mucho cariño,
    Maricarmen

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    1. ¿Ya ves, Maricarmen? Pasa en todas partes. Mal de muchos...

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Gracias por leerme... y más aun por dejarme tu tarjeta de visita. Nunca sabemos hasta dónde nos puede llevar la blogósfera.