jueves, 12 de marzo de 2009

Princesa sin coronita

Los recuerdos vienen asociados muchas veces con sabores y olores. Los recuerdos de la niñez, por ejemplo, como ese olor a tierra mojada que me remite a Yurimaguas cada vez que lo siento. O el olvidado aquel de la colonia "Ramillete de novia", regalo navideño preferido de la tía Angelita prácticamente inexistente y por eso mismo casi imposible de conseguir.

Con los sabores pasa lo mismo. Si cierro los ojos retrocedo en el tiempo y puedo sentir el sabor del Amaro, ese chocolate amargo que mi papá comía uno tras otro y del que a veces nos invitaba pedacitos. El chocolate Golazo, que debe haber salido al mercado en tiempos de algún Mundial de fútbol, con sus envolturas verde y mostaza (uno era con maní, no recuerdo cuál).
Pero esos sabores ya no existen. Son parte de un pasado que pasado está.

En cambio, hay otros sabores que todavía podemos encontrar. O casi, porque no entiendo por qué algunos genios se empeñan en distorsionarlos.

Primero el chocolate Princesa, ese cuadradito que se podía comer en un solo bocado, con tres bandas a los costados: marrón oscuro, marrón claro, marrón oscuro, cada color era un sabor. Venía envuelto en papel platina dorado. Inolvidable.

Pero en los últimos años el Princesa, sin dejar de ser el cuadradito que se puede comer en un solo bocado, ha dejado de tener sus tres características franjas en dos colores. Es más bien un chocolate relleno, pero el sabor no es el mismo. Además, hay ahora una versión más grande: una barra grande de chocolate.

Las clásicas galletas Coronita, con sus tres sabores piña y coco, limón y chocolate. Esos tres únicos sabores. De un momento a otro, irrumpieron las de naranja y fresa. De los tres sabores originales únicamente subsistió el de chocolate. A la larga, desapareció el de naranja también. De los demás, nos quedaron el recuerdo. Lo más triste es que los desaparecidos eran los sabores más ricos.

Otro clásico: las Charadas, que había de galleta de maní con relleno de maní y de galleta de chocolate con relleno de vainilla. Vaya uno a saber con qué razón, la de maní desapareció. La de chocolate subsiste, pero hace mucho tiempo que no la pruebo. Hace pocos años irrumpieron las Charada de capuccino, aunque creo que sin éxito porque no las vi más.

Tradicionalmente, el Sublime era un chocolate con maní cuyo nombre lo decía todo. Se derretía en tu boca, no en tu mano. Su envoltura era de un papel transparente, lustroso, parecido al que se usa para sacar moldes para costura. Estaba el Sublime de siempre, y un sabroso Sublime blanco que no era muy común. No existían el Sublime con galleta, ni el Sublime bombón, ni el Sublime stick ni ningún otro agregado (y mucho menos su desagradable publicidad). Sublime a secas. Era tan rico que la competencia tenía el Supremo, con una envoltura fácilmente confundible... pero hasta ahí nomás llegaban las semejanzas. Aunque debo reconocer que el Sublime actual sigue siendo muy rico.

También había unas galletas deliciosas llamadas Rondelas, de naranja. Después salieron de fresa y limón, igualmente deliciosas. Ya no existe ninguno de esos sabores.

En lo que constituye para mí el máximo atentado contra los sabores de siempre, el chocolate Sorrento también desapareció. Pero acá debemos "agradecer" que de vez en cuando los fabricantes nos hagan el favor de regalarnos con una "edición limitada". El sabor, por supuesto, no es el mismo que recuerdo.

Respecto a los helados, mi clásico de siempre era el Eskimo, una delicia de fresa de la que siempre le contaba a Gonzalo. Su contraparte era el BuenHumor, de chocolate (el helado de chocolate nunca me ha gustado). Desaparecieron también. Hace algunos veranos nos vinieron nuevamente con la consabida "edición limitada". Recuerdo la felicidad de Gonzalo cuando me dijo que había visto Eskimo en una playa. Nos comimos uno entre los dos.

Entendería perfectamente estas movidas si hubieran retirado del mercado los sabores con menos demanda. Pero la verdad es que la totalidad de estos nombres que menciono eran los preferidos de todos. Y todos los extrañamos, y nos alegramos cuando alguien nos cuenta que ha descubierto una de esas infames ediciones limitadas. Corremos a comprar, pero el sabor que sentimos es apenas parecido al que recordamos y que esperamos sentir.

A veces siento como si nos hubieran arranchado a la mala y sin permiso nuestros recuerdos.

Katia también expresó su sentir sobre este tema.

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PS: todos los nombres de productos mencionados en este post son marcas registradas.

32 comentarios:

  1. La colonia preferida de la tia Angelita debe ser el agua florida, tan popular en los baños de florecimiento que ejecutan chamanes charlatanes por estos tiempos a las estrellas de choligüd que necesitan puntos.

    Hay olores que me hacen recordar mi infancia, como el del plátano frito en casa de mi amigo Aldo del nido (nunca mas supe de el). O el de aire acondicionado que me hace recordar mi viaje a Miami a la edad de 5 años, debí haber pensado que así olía ese país.

    Supongo que las productos tienen que evolucionar para seguir competitivos, pero claro los "extraña", cuando en realidad se extraña la infancia.

    Recuerdo un documental que debí haber visto en el 7, sobre una golosina china con la cara de un héroe local, que consistía en una especia de tira larga de melcocha que se cortaba en porciones pequeñas. El efecto de la prensa sobre la melcocha hacia que el héroe cambiara de expresión cada vez. Me pregunto si los chinos aun tendrán acceso a esa golosina o si fue reemplazada por algún producto de Kraft o M&Ms Mars

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  2. No, Chiste, esa colonia no era agua florida. Se llamaba Ramillete de novia, venía en una cajita blanca y de fondo se veía claramente un bouquet de novia.
    Yo también vi ese documental de las golosinas chinas, y también me impresionó eso de la expresión del héroe dependiendo de cómo lo agaraba el corte. Qué gracioso que lo mencionaras.

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  3. qué rico, yo quiero un Sorrento ahora mismo !!!!! pero no no hay

    Lo máximo que consumo es la charada, que seguirá siendo mi galleta preferida por siempre ! aunque el sabor del relleno es como a grasa pura.

    El Buenhumor no es ni luz de lo que fue.

    El Sublime no es mi favorita pero el blanco era una maravilla, en papel engrasado con letras rojas. si llegaba uno a mis manos me lo comía de a poquitos para que dure... ja ja !

    Recuerdo que mi mami dejó de fumar y para suplir le Nevado de la época entró en crisis ansiosa por los caramelos Grabs, buenazos, sobre todo cuando salió el de chocolate con relleno de menta...... o el de menta solo. Los Clorets son similares, pero no tienen esa textura dura pero masticable a la vez.

    Gracias por los recuerdos, me voy a la esquina a ver que encuentro pues la fruta picada de esta mañana, no será suficiente para calmar el antojo.... ja ja !

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  4. Que tetrico, debe haber sido la misma que usaba Miss Havisham (from Great Expectations).

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  5. Claro, Renata, un Sorrento no viene mal nunca. El Grabs de menta, no lo recordaba. Delicioso.
    Del BuenHumor no puedo opinar porque nunca me ha gustado el helado de chocolate (aunque el chocolate me encanta, como te consta).

    No sé a qué olería Miss Havisham, peor con la torta podrida al lado y ella sin haberse quitado el vestido de novia. Pero no creo que se pareciera al olor del ramillete de novia... aunque ahora que lo dices, la caja si era un poco tétrica.

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  6. Me encantó. Tantos recuerdos de cuando éramos inmortales, como diría Arturo Fontaine.

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  7. ¡Qué bueno! ¿Y los lugares?!?!?!? ¿Qué me dices de los lugares? Para mí mi máquina del tiempo son calles determinadas y un perfume determinado.
    Saludos!

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  8. Somos muchos a los que les pasa lo mismo... un comentario en mi blog me pareció muy acertado al decir que las nuevas generaciones vienen con paladar plástico, sumado esto a que van abaratando costos ahí están los resultados.
    Tienes razón, a la Princesa realmente le sacaron la Coronita :(

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  9. me ha gustado mucho tu post. me ha llevado a recordar los sabores de mi infancia. Algunos desaparecidos, otros reaparecidos... pero todos en la memoria.

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  10. Decia un viejo amigo cura que la edad de recordar era cuando uno estaba viejo. Pues parece que no, porque recuerdo tanto como tu Gaby,y las dos estamos jovencitas. Si, recuerdo muy bien esas y otras deliciosas golosinas de aquella epoca que, como tu bien dices, algunas nos fueron arranchadas. Igual que tu, nunca entendi por que? A mi manera de ver eran un exito.
    El Sublime siempre estuvo entre mis favoritos, pero al de ahora le siento un algo que no se que es pero que parece ha quedado como consecuencia del cambio de dueños. Igual siempre cae bien uno, en especial cuando uno esta lejos.
    El Cua-cua era mi favorito, me los comia uno tras uno, pero luego le cambiaron el sabor del chocolate y no fue lo mismo.
    De los caramelos recuerdo que cuando probe el Mix (habian dos: naranja y verde), aun existen verdad? Bueno, quede prendada del sabor de esas burbujitas en el centro.
    Y sobre las galletas, me creerias si te digo que yo encargo Charadas para que me manden hasta Australia? Si, algunas personas me han dicho: "pero porque no te compras las OREO en vez de pedir Charadas hasta alla", pero nada, ni hablar de comparar una con la otra, la charada tiene un dulce mas sobrio y encima ese toque de canela que la hace unica. Ademas con ella preparo un helado de Charada que me enseño una buena amiga Chef de Peru.
    Bueno, luego de tu blog me he quedado medio inquieta... no se, creo necesito un dulce chiquito. Podra ser un Beso de Moza ???? (suspiro) No me quites la esperanza diciendome que ya no existen o que les cambiaron el sabor, dejame vivir engañada.
    Besos, Silvana

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  11. Y si seguimos con las añoranzas, llegaremos a la Pasteurina y a la Cafiaspirina, de las que ya nadie se acuerda, ni en mis tiempos, pero que mi amiga siempre pedía (no es cierto Maricarmen?).

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  12. Ese libro, Ana Cé, siempre me dio curiosidad. Algún día me lo prestarás.

    A veces, DasGretechen, estar en un lugar me hace pensar en tiempos pasados. Y a veces en tiempos pasados que yo ni he vivido, como en las personas que vieron ese mismo sitio años antes de que yo hiciera lo mismo.

    Eso del paladar plástico, Katy, tendríamos que preguntárselo a los que pertencen a esa generación. ¿Tendremos nosotros paladar plásticos según los que nos precedieron?

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  13. El Mix Soda todavía existe, Silvana. Hace meses compré unos cuantos... ahora falta que me digan que era una edición limitada. ¡Plop!
    Y si, el Beso de Moza todavía existe. Al menos para mi paladar, ese es un sabor que no ha cambiado.

    A ver qué dice la amiga, Lina. Últimamente no la veo comentar por acá.

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  14. Hay sabores que están destinados a quedar en el recuerdo, y es una lástima. Especialmente porque los nuevos gustos no satisfacen las expectativas de quien conoció lo anterior. Pero el mundo cambia también en eso inexorablemente... Cuántas cosas se han perdido a lo largo de los siglos?
    Un beso,
    Marcela

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  15. Mi hijo piensa que sublime es uno de los mejores cholates que hay. Yo no se mucho de esto pero me llena de recuerdos de la escuela primaria y mis escondidas debajo del mantel del comedor para no tener que invitar a nadie mi sublime.

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  16. Ciertamente, Marcela, es una lástima que algunos sabores queden solamente en el recuerdo. Sobre todo porque algunos no tendrían que haberse ido.

    Imagínate lo que pensaría tu hijo, Carmen, si hubiera probado el Sublime cuando era realmente sublime. O el Sorrento, porque no era época de sus infames ediciones liitadas cuando él estuvo por acá. Y ya ves cómo el Sublime hacía que aflorara nuestro peor lado.

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  17. Me deleito, Gabriela, con tu descripción de sabores insertos en productos que me eran ajenos porque-claro-no llegaban a Chile.

    Yo de mi infancia recuerdo los helados Noel Smack que venían envueltos en papel y que fueron en ese entonces para mí un manjar de dioses. Seguramente comí mejores durante todas estas décadas,pero la alegría y el deleite que me provocaba la sola observación de un Noel Smack ha sido insuperable.

    Un beso.

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  18. El recuerdo de ese helado Noel Smack, Esteban, debe ser equivalente a mi recuerdo del chocolate Amaro. Es más que un simple sabor, viene envuelto en memorias de tiempos idos.
    ¿Cómo describir un sabor? ¿Cómo explicarlo? Bien dicen que lo comido y lo bailado no nos lo quita nadie.
    Gracias por la visita.

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  19. Traigo a la memoria, haciendo justicia a la deliciosa “Fruna” que cuando chiquillo me embutía las cuatro (que creo que hoy en día son cinco) de un cocacho ! Mis preferidas eran las de limón… ¿Alguien se acuerda de “Pancho”? el heladero de Donofrio que empujaba su carretilla gritando “…!Heladeroooooo…! al compás de su sonaja fabricada de una lata llena de piedritas “..chacachacachaca…”. Solía pasar a la hora de la salida del colegio Champagnat por la Diagonal. ¿Qué fue del chicle Adams dos en uno?...

    Gracias por tu entrada Gaby….muy elocuente y tan llena de recuerdos.
    Cesar

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  20. Ay Gabriela! la mayoría de los sabores y productos que expones no se conocen ni se comercializan en España pero, con tu entrada, me han entrado muchas ganas de ir a probarlos a tu tierra, jaja.

    Qué hambre me ha entrado!!! por suerte, ahora llega la hora de comer y podré degustar los pimientos rellenos de mi madre.

    De pequeña, siguiendo con el tema, me ponía una colonia que se llamaba "Chispas". Hace mucho tiempo que no la veo en ningún stand de perfumería. Una pena...

    Otro olor que siempre llevo conmigo es el del mar mediterráneo, donde nací y vivo. No podría vivir lejos del mar mucho tiempo; es lo que me recarga de energia.

    Y, ahora que estamos en plenas fallas los valencianos, el olor que más valoramos es el de la pólvora y el de las flores que visten a la Virgen de los Desamparados, nuestra patrona.

    De sabores, mejor no hablo porque no podría parar, jeje.

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  21. La fruna todavía existe, César, pero como no era de mis favoritas no sé qué transformaciones ha sufrido con el paso del tiempo.
    Sobre el chicle dos en uno... verdad, ¿qué será de él? Con sus clásicos sabores fresa, naranja y plátano.

    Los olores, Rosa, por supuesto que evocan atesoradas memorias. Como me pasa a mí con cierto olor a tierra mojada. Me remonta automáticamente a Yurimaguas.

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  22. Hoy leí el último que escribiste, y me endulzaste la mañana reviviendo mis recuerdos sobre olores y sabores.
    Es muy cierto lo que dice Lina, yo en la universidad siempre pedía "PASTEURINA", gaseosa que nadie tomaba y que era la única que mi padre desde niñas nos permitia tomar, decia que era de toronjil, una planta que no se si exista, se parecia a la Inca Cola por el color, pero con un sabor y olor muy especiales. Ya no recordaba la pastilla para el dolor de cabeza, si era "cafeasdpirina", mi querida amiga Lina, no se explicaba porque tenía preferencias tan raras.
    En cuanto a los dulces he recordado a mis hijos y sus preferencias, Cua Cua, las Lentejitas, el Sublime, las galletas Charada, etc, tenían una bolsa de esas golosinas y las comían mientras veían "El Chavo del 8 ", yo tenía preferencia por Las Frunas".
    Los olores y los sabores son medios increibles para recordar, y tus recuerdos han hecho que volvamos por un momento a ser niños, recordar s volver a vivir.

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  23. En Chile es la misma cosa. Recuerdo con una nostalgia tremenda los olores que me evocan momentos claves de mi existencia, como es la inexistente colonia "Baby Aple Blossoms" de Baby Lee con que perfumaba a mi hijo mayor. Olía a flor de manzano..... y un jabón Le Sancy verde que conservaron el color pero no el olor...¡y me recordaba a mi primer pololo/novio! muy mal...
    Saludos

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  24. Así es, Maricarmen, recordar es volver a vivir. Pero no debemos quedarnos pegados en esos tiempos pasados tampoco.
    La Pasteurina regresó hace algunos años, fue ahí que la probé y me gusto. Es un sabor que me gustaría volver a sentir.

    Por tu comentario, AleMamá, percibo que también sientes que a la mala y sin permiso nos arrebatan atesorados sabores y olores muy significativos. Muy mal, de verdad que si.

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  25. te he dejado un premio en mi blog, sin compromisos!! un abrazo. Hilda

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  26. Recién puedo comentar! Mi favorito siempre fue el Cua Cua y ya no lo como. NO sabe igual. Las coronitas se han achicado, no saben igual, me gustaban unas que tenían relleno de crema de piña!. Mi helado preferido era el Eskimo. Siempre fui fan de la fresa en lugar del chocolate en helados. Regresó por un tiempo pero desapareció de nuevo... El Princesa! mmm... se acuerdan de Chocolates El Tigre? pues el Duquesa fue primero que el Princesa y era súper! Un Princesa inmenso no es lo mismo, tiene que ser chiquitito! y se acuerdan del Chocomel? también era del Tigre. Los caramelos Mix Soda lo máximo! Los cocoroco de limón que ya no los veo... aunque los de perita también son buenazos! Ja! y se acuerdan de los caramelos Monterrico? eran marroncitos como de leche... la verdad nunca me gustaron pero creo que eran tan baratos que en toda fiesta de cumple, siempre habían monterricos!
    Los sabores ya no son lo mismo... y tampoco de los helados... donde está el sandwich de vainilla de Dnoforio? así con su galleta wafer toda mojada?
    quiero mis chocolates y helados de vueltaaaaaaaa!

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  27. Los monterrico eran un clásico de los santos, claro.
    Las Coronita de piña y coco eran mis favoritas también. Y verdad, el Duquesa, no lo recordaba. Y el inolvidable Eskimo.
    Justo hace un rato mi cuñada me dijo que había olvidado hablar del Chocomel, pero es que nunca fue algo que me gustara mucho. Será por eso que ni lo recordaba.

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  28. Gaby, que buen post, agrego un choclate mas que ahora ha cambiado un monton, el chocolate Mostro que salió creo cuando estabamos en secundaria y que ahora no es ni la sombra de lo que era, y en cuanto a gaseosas la Bimbo Manzana.
    Como extraño las rondelas de naranja!!!, desaparecieron en los 90s. Si me acuerdo de otra cosa, la agrego a la lista. je.

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  29. Por fiué a la S!! Has de saber que estoy atrasadísima en la visita a mis blogs favoritos y los he estado visitando por orden alfabético y bueno, ya llegué al tuyo.

    En mi país pasa lo mismo, me hiciste recordar todos los dulces que comía de niña y que por ni asomo hay hoy, yo no entiendo a los publicistas y comerciantes el porqué eliminan un producto bueno y menos cuando los que ahora hacen no son de muy buena calidad que digamos.

    En fin, saludos afectuosos. Hilda

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  30. Leer tanto me hace recordar mi infancia, lastima que muchas golosinas ya ni existen o ya son diferentes sin sabor alguno como los de antes. Recuerdo de un chocolate que fue sensacion en nosotros los chiquillos en comienzos de los 80s, era el chocolate golazo, despues el ali baba, el sorento, princesa, los toffes, monterrico, el chapulin, bom bom boom, los tortees picante y no picantes, chisitos, ganzito, camotillo, los kekes de pic, el arroz dulce, despues recuerdos los caramelos que veian con los paises participantes del mundial de futbol de 1982, las galletas chaplin y loncheritas, la rica pasteurina aunque ya por aqui en USA en New Jersey las han traido denuevo y que sensacion y que rco volverla a probar despues de muchisisismos anhos, recuerdo la kola inglesa la chaposa mas sabrosa, los frugos y watts que habian de muchos sabores, los jugos tan de naranja, cocorocos, el famoso chupete picolini, los caramelos mentolados grabs, los chocolates winters el de mani era mi favorito, los besos de moza, la guarana y tanta cosas mas que por ahora no recuerdos los nombres pero si siento el sabor de ellos como si fuera hace poco que ya los termine de comer y tomar.

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  31. ¡Bimbo manzana! Era lo máximo. Claro que si. Qué pena que no exista ahora, al menos no recuerdo, ninguna gaseosa de manzana.

    Si lo van a cambiar, Hilda, que por lo menos le cambien el nombre también, ¿no? Para evitar decepciones.

    Cuántos recuerdos, visitante anónimo. Qué bueno que aun estando lejos puedas encontrar algo de esos recuerdos. ¿Serán tan ricos como los recordamos o es la nostalgia la que distorsiona las cosas?

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