domingo, 22 de octubre de 2017

El hombre del nombre incompleto

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Es chiquita y es dueña de su mundo. Su mundo son su papá, su mamá, su hermana mayor. También hubo alguna vez una hermanita menor, pero de ella no se habla porque se fue al cielo y todos se ponen tristes cuando la recuerdan.

Pasa sus días inventando juegos con su hermana mayor. Son inseparables, aunque pelean como pelean todos los hermanos. A veces las acompaña su tío que parece su primo porque nació apenas un día antes --sí, solamente un día-- que su hermana mayor.

Tiene una imaginación activa, presta a llevarla de su mundo a un mundo de princesas, de enigmas, de flores, de primaveras. Como solamente tiene tres años, todavía no va al colegio. Las letras son un misterio, pero para ella no es problema. Su imaginación compensa con creces los símbolos que aún no sabe descifrar.

Su mamá trabaja en casa, como trabajan las mamás de todos los demás de su pequeña ciudad selvática. Se encarga de los quehaceres domésticos, de cocinar, de tener todo en orden. Y cose, cose mucho para la niña de activa imaginación, para su hermana y para quien tenga a bien encargarle costuras.

Su papá trabaja en una casa comercializadora. Como la ciudad en la que viven queda a orillas de un río importante, hay mucha actividad comercial de ahí a otra ciudad muy grande a la que se llega en vapor. El viaje dura cuatro días de ida y cinco de vuelta. El regreso es más largo porque es contra la corriente del río más largo del mundo.

La imaginativa niñita está acostumbrada a ver en su casa a los trabajadores de la comercializadora a donde su papá va todos los días elegantemente vestido de terno y corbata a pesar del calor amazónico. Pero los hombres que con frecuencia van a su casa visten de manera mucho más sencilla. Son hombres hoscos, cuando entran a su casa apenas saludan y casi no hablan con nadie. Se limitan a cumplir el encargo para el que han ido y salen de ahí sin mayor trámite.

Pero la mamá de la niña es una mujer sumamente caritativa. Cuando uno de estos hombres llega, ella lo saluda con mucha educación y a algunos hasta cariñosamente. Con sus tres años, la niña no puede entender que sus papás son padrinos de casi todos en su pequeña ciudad, pero le parece normal que su mamá se dirija a muchos por su nombre de pila. Es que son sus ahijados, y aunque lo sabe no lo entiende plenamente.

Así fue que un día llegó un hombre a quien nunca antes había visto. Cuando sintió entrar a alguien a su casa, corrió con su hermana a ver quién era y qué quería. Lograron oír de casualidad: "soy Pablo Torres, busco a la señora Julita, le tengo un encargo de don Pablo".

"Pablo Torres", pensó la niña. Le fascinó pensar que su papá se llamaba Pablo Cortés Torres. Este hombre y su papá se llamaban casi igual.

Se quedó mirando a Pablo Torres. No podía dejar de mirarlo, ese hombre se llamaba como su papá pero incompleto. En su ensimismamiento, no se percató de que su mamá le preguntó al hombre del nombre incompleto si había almorzado, ni notó que el hombre del nombre incompleto le dijo que no. Ella seguía mirándolo como si fuera un ser fantástico, una criatura mágica.

El hombre del nombre incompleto.

Volvió a la realidad cuando vio que el hombre del nombre incompleto empezaba a comer. Vio cómo agarraba la cuchara. Primero le llamó la atención que un hombre grande comiera con cuchara algo que no era sopa. Después le llamó la atención que el hombre del nombre incompleto no agarrara la cuchara como todo el mundo, sino que más bien empuñara la cuchara.

Volvió a mirarlo fascinada. Un mundo nuevo apareció con el hombre del nombre incompleto.

Entonces, el hombre del nombre incompleto levantó la vista. Tal vez había notado la presencia de la niña y los ojos infantiles que no se despegaban de él. Nunca se sabrá si el hombre del nombre incompleto se incomodó ante ese silencioso escrutinio. Lo que sí sabe es que la miró, se la quedó mirando algunos segundos, después le guiñó un ojo, le sonrió y siguió comiendo.

Pablo Torres, el inolvidable hombre del nombre incompleto.

16 comentarios:

  1. Que bonito. Sigue compartiendo esas historias.

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    1. Gracias. Me anima que siempre haya quien lea estas historias.

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  2. Es que la imaginación de los niños supera la realidad.
    Bonita historia de épocas pasadas cuando la gente era más sencilla y la vida más tranquila.

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    1. Felizmente existen los niños y su imaginación. Así pueden crear mundos donde todo es posible. Lo malo es cuando esa fantasía se pierde en nombre ser "personas serias".

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  3. Da gusto leerte, Gabriela. Inspiras a desarrollar la misma imaginación que esa niñita tiene en su cabeza.

    Besos mil de las dos.

    J&Y

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    1. Gracias, chicas. Es un gusto saber que las historias despiertan las ganas de ser como niños.

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  4. Me encantan tus historias, Gabriela. Nos trasladas a otros tiempos y otros lugares.
    Besos

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    1. Gracias, Tania. Es lo que siento también cuando veo tus imágenes vividas de tu tierra tan verde y llena de magia.

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  5. Uma narrativa muitissimo interessante com detalhes de formas vida que desconhecia.

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    1. Tampoco conozco mucho los detalles de ese tiempo y ese lugar. Son relatos que he escuchado muchas veces, de ahí salen las historias.
      Gracias por leer.

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  6. Es un deleite, Gabriela, leer historias comunes y sencillas, que a muchos tal vez no nos darían ni para un pensamiento, convertidas en motivos para filosofar.Te aplaudo.

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    1. Gracias, Esteban, estos halagos son doblemente bien recibidos viniendo de ti.

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  7. Me encanta la forma mágica que tienes para narrar recuerdos del pasado y esa forma tan tierna de contarnos hechos de una chiquita.

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    1. Gracias, Yvette.
      La forma en que me cuentan las historias sirven de base para estos relatos que publico por acá. Así que el mérito no es solamente mío.

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  8. El mundo visto a través de la inocencia infantil. Entrañable historia.

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  9. La verdad cuantas cosas pasan los zurdos y no nos damos cuenta . La de la carterista que buena , la tijera , lo de los lápices , los juegos de geometría , lo del torero . Yo de que vivan menos no me lo creo del todo . Lo de tejer debe ser muy complicado .
    Lo de la cajera nunca lo he pensado .
    Los zurdos tiene muchos mas inconvenientes de lo que pensamos , es increíble . Cuantos famoso zurdos !!

    Linda la historia de la niña , que lindo cuando ellos se crean su propio mundo y sin maldad ninguna .

    Un beso , cuìdate y feliz finde .

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