lunes, 14 de noviembre de 2011

Tuiteristán

Símbolo nacional de Tuiteristán
En los tiempos que siguieron a la desintegración de la Unión Soviética primero y de la antigua Yugoslavia después, el mundo fue testigo del surgimiento de muchos países. Había que aprenderse nuevos nombres, capitales y saber más o menos en qué lugar del ancho mundo quedaban esos lugares con nombres misteriosos y exóticos. Por lo menos para mí, que lo seguí a prudente distancia geográfica, el proceso fue muy interesante.

Más recientemente, en los últimos dos o tres años, comenzó a sonar el nombre de un nuevo país, que como es virtual no aparece en los atlas ni mapas del mundo: Tuiteristán. Si bien este país existe desde 2006, ha sido recién en los últimos meses que ha empezado a sonar con mucha fuerza en el mundo.

Para visitar Tuiteristán, no se necesita visa, ese penoso trámite del que los peruanos no nos libramos casi nunca. Tampoco pasajes, ni subirse a un avión, ni tren, ni barco, ni ómnibus. Por lo tanto, no hay jetlag. No hay forma de que amigos y parientes nos hagan encargos cuando visitamos Tuiteristán ni hay que preocuparse por el exceso de equipaje.

Se trata de un país raro. Para entrar, es necesario firmar un registro, y tener cuidado de no registrarse con un nombre ya existente. Es decir, en Tuiteristán no existe la posibilidad de que a uno lo confundan con otro tuiteristaní simplemente porque no existe la homonimia. Es una ley inquebrantable del país. Como es inquebrantable la norma de que todos los nombres deben empezar con un símbolo que casi se parece a dos círculos concéntricos. Otra regla inquebrantable es que todos los temas de conversación deben ir precedidos de un símbolo (#) que en el Perú llamamos michi y que en otros lugares se conoce como numeral.

Los tuiteristaníes no tienen familiares, ni amigos, ni compañeros de trabajo. Ellos tienen seguidores. Algunos los cuentan por miles y otros por millones, y lo más raro es que en la mayoría de los casos, los tuiteristaníes no conocen a todos sus seguidores. Con las justas conocerán a un pequeño porcentaje.

Lo más extraño de este país y lo que más llama mi atención es que todos deben expresarse en mensajes no mayores de 140 caracteres. Si pasan ese límite, los mensajes se cortan. Digo que en Tuiteristán la gente se expresa y no que se comunica porque allá absolutamente todos hablan, pero no necesariamente todos escuchan. Los tuiteristaníes hablan todo el tiempo, y no les importa si los escuchan o no. Ya sea porque no todos están pendientes de los demás todo el tiempo, o porque esa norma de hablar en apenas 140 caracteres hace que la comprensión de los mensajes sea sumamente difícil, a pesar de que las personas hablan el mismo idioma.

No se crea que los mensajes son siempre interesantes. Es más, creo que los mensajes realmente interesantes y trascendentes no llegan a ser ni el 2 % del total de mensajes emitidos. Es que, por lo menos yo, no le veo la gracia a ver repetido al infinito lo que dijo alguien y que muchos otros simplemente reiteran anteponiendo un extraño código dígrafo. Hasta que alguien me lo explique de manera muy convincente, no me interesa mucho saber qué tomó alguien de desayuno o si se encontró con mucho tráfico mientras iba al trabajo. Eso sin contar con el riesgo que se corre en Tuiteristán porque la gente habla mientras hace otras cosas, como manejar por ejemplo. Y manejar distraído siempre es peligroso.

Los medios de comunicación viven pendientes de lo que se dice en Tuiteristán. Mejor dicho, viven pendientes de lo que dicen algunos tuiteristaníes. Francamente no entiendo cómo hacen para escuchar algunas voces selectas en medio de ese mar de sonido donde todos hablan apretadamente en 140 caracteres, donde todos gritan a la vez, donde casi todos repiten lo que otro ya dijo. Por donde lo mire, no me parece que la gente en ese país se comunique.

Conozco gente que ha estado en Tuiteristán. Conozco gente que vive en Tuiteristán. Conozco gente que se mudó del lugar donde vivía y se instaló en Tuiteristán. Deben de estar felices porque aparentemente no tienen ganas de dejar de hablar y hablar sin escuchar y sin parar en 140 caracteres.

En lo que a mí respecta, no me provoca mucho la idea de conocer Tuiteristán. Creo que no cambiaré de idea, a pesar de lo fácil y barato que parece ser llegar hasta allá.
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24 comentarios:

  1. Si he escuchado de ese pais aunque, al igual que tu, no me ha atraido visitarlo. Creo que es limitrofe con Facebookiana, no? Sea como sea, muy bien dicho lo que has dicho. La manera de comunicarnos ha cambiado en los ultimos años y creo que aunque ahora se dicen mas cosas que antes se callaban, definitivamente las personas prestan menos atencion a lo que dice el otro. Silvana.

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  2. Estupenda entrega mi querida Gabriela,es ocurrente,interesante,muy bien construida.Lo mejor que has escrito en mucho tiempo.Es la descricion perfecta del nuevo pais.

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  3. mmmmm, la riqueza de Tuiteristán es sólo apreciada para quienes realmente saben a quienes seguir y para quienes están en la capacidad de influenciar en la vida de otros con las ideas adecuadas. De la misma forma como cundo vas a una librería y tu eliges que libros leer y visto desde el lado del escritor como si pudiera estar disponible para todos en todas las librerías del planeta. De la misma forma como sucede con este blog. La diferencia está en el formato y en la inmediatez. Lo que los otros medios hacen al rededor de Tuiteristán es lo que lo hace ver como un lugar horrible.

    Te dejo una hermosa postal de Tuiteristán por si te animas a visitarnos:
    http://www.onefortyfiction.com/

    Y otra que te puede hacer reir un rato
    http://www.buzzfeed.com/rebeccae/best-fictional-characters-on-twitter

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  4. Tuiteristàn, efectivamente se oye hablar mucho de él, imagino que serà algo parecido a Facebookistàn otro lugar que desconozco y donde me han dicho que puedes estar hablando con un montòn de amigos a la vez, contàndoles cosas con pelos y señales, cosas tan interesantes para el mundo como el color del esmalte de uñas que te vas a poner a juego con la camiseta azul para ir a comprar pan, o el nùmero de veces que ha estornudado tu gato...
    Sì, habrà que ir a Tuiteristàn.
    Saludos cariñosos Gabrielita
    Chusa

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  5. Has descrito de maravillas este mundo irreal que es internet!!
    Y hay que reconocer que este medio nos ha facilitado la manera de comunicarnos con todo el mundo y yo me alegro mucho de ello.
    No visito ese país. Pero si el otro de Facebookiana. A través de él nos comunicamos los amigos de las Vespas y algunos familiares.
    Los medios de comunicación viven pendientes de lo que se dice en Tuiteristán... Hasta los políticos se han hecho de ese país y con las elecciónes que tenemos el domingo...la tele anuncia quién ha dejado su mensaje en Tuiteristán.
    Otro medio que frecuentamos es el de los blog...si ahora desapareciera, nos crearía un problema de dependencia... a qué sí!!
    Aunque me alargue un poco te voy a contar mi caso:
    Tenía un blog de casi tres años, y sin saber por qué un día se bloqueó no pude comentar más.
    Está ahí parado. Al día siguiente me puse y hice el que tengo ahora.
    No me gusta la tele y este trasto, me ha proporcionado un medio de comunicación que me gusta ... Si no como ibamos a estar tú y yo ahora contandonos cosas por aquí :))

    Un beso desde Béjar. Salamanca

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  6. Me encantó!! Cuando dices que algunas tuiteristaníes hablan mientras manejan, pensé que también un buen porcentaje lo hace mientras tiene deberes que cumplir. La consecuencia: el tiempo no les alcanza igual.

    (Y ni hablar de los tuiteristaníes que no te prestan atención por estar mirando si algún otro les respondió)

    Un abrazo,

    Cati

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  7. Gracias a Tuiteristán he llegado hasta aquí, y eso me ha permitido disfrutar de su magnífico comentario. Así que no es tan malo este país.

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  8. Saludos de USA.
    Gabrielita linda.Hay mucha gente que siente
    encantada viviendo en ese pais. Ya no le im-
    porta absolutamente nada,si no compartir vi-
    vir con los que habitan ahi.Positivamente q'
    todos estan muy felices y solo se counican
    entre ellos. Deben sentirse muy plenos. Te
    quiero mucho.
    Cotiti.

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  9. Se dice más pero se atiende menos, Silvana. Buena forma de resumirlo.

    Creo que tantos halagos son inmerecidos, Cyrano. Te los agradezco realmente.

    Es claro que Twitter tiene sentido para muchos acontecimientos, por ejemplo, para informar de las novedades en la Primavera Árabe. Evidentemente, esos usuarios son los que refieres, que saben a quién seguir y le dan un uso adecuado la servicio. Pero están los otros, los de la novelería, que sin duda son los que más abundan por esos barrios.

    En ambos países las novedades son de los más interesantes, Chusa. Casi imprescindibles.

    Lo lindo de este mundo virtual es cuando se vuelve real, Laura. Aunque mucha gente dice que ha dejado de lado su blog porque ahora usan Facebook y Twitter, yo veo que son cosas totalmente diferentes. Por ejemplo acá no tengo que limitarme a 140 caracteres.

    Es lo que pasa, Cati, cuando todos hablan y hablan y hablan y apenas uno que otro escucha y menos aun responden.

    Bienvenido @TinoACarbajales.
    Por si acaso, no digo que Tuiteristán sea malo. Digo que es un lugar lleno de cosas que llaman mucho mi atención, que me parecen raras.

    Debe ser eso, Consuelo, que se sienten plenos y no necesitan más.

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  10. No he visitado ese país, pero se que todos los políicos y artistas famosos viven en ese lugar, se cuentan su vida, sus divorcios, y los políticos, hacen su propaganda, mienten y desmientes sus promesas. Creo que es un país un poco loco. Yo tengo mis blogs en facebook, y se que muchos blogger también lo tienen, ahí leo tus excelentes traducciones de Global Voices en español, y tengo muy buenas amigas y grupos de la universidad.
    Me encntó, la maravillosa forma literaria de describir ese misterioso pais. !Te feicito!.
    No todo lo virtual es malo, depende del uso que se le de.Yo amo ser blogger, y no lo dejaría por nada que no fuera, que me borren de blogger, o se me malogre mi PC, claro que eso tiene solución.
    Cariños,
    Maricarmen

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  11. No me he anotado como habitante de ese país porque te atrapa y el nivel de voyerismo es enorme también.... viviendo en Bloguilandia ya es suficiente para mi.

    Cariños, Gaby

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  12. I visited there, briefly, but left fairly quickly because I soon got bored. I also didn't feel that I had enough interesting things to say to be a good citizen, or even an enthusiastic tourist. Great post, Gabriela...love "Tuiteristan"!

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  13. Yo hasta hace unos meses era facebookiano, ya no, me llegó a saturar, no digo que nunca volvería pero por el momento estoy muy tranquilo asi sin tener que actualizar nada, ahorita soy tuiteristaní, no publico nada realmente, de cuando en cuando leo, pero supongo que en algún momento se me va a olvidar la contraseña y fin de la gracia del juguete nuevo.

    Un abrazo, Gaby!
    Coqui

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  14. ¿Sabes qué pasa? Es que ahora impera el hoyismo. Es un nuevo sistema que se está imponiendo rápidamente por todo el mundo. Desplazó completamente al ayerismo porque a nadie le interesa lo pasado, la historia. Todos viven el HOY, el minuto que se evapora rápidamente. Y eso hay que contarlo, comunicarlo al instante, ya que dentro de un minuto ya no tiene importancia.

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  15. Hola Gabriela:

    No soy muy adicto a ninguno de esos dos países, y pese a tener cuenta de facebook, frecuento muy poco sus calles y bosques, tupidos por lugares comunes. Considero que Blogcity es mucho más atractiva, sobretodo por la calidad de sus habitantes.

    Un beso.

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  16. Claro que no todo lo virtual es malo, Maricarmen. Es más, es bueno, siempre y cuando se le dé uso adecuado y consciente a todas las herramientas.

    Bloguilandia es un excelente lugar para quedarse, AleMamá.

    A point of agreement, Isobel.

    Veo que no soy la única que está feliz de no ser facebookiana, Coqui.

    Eso es, Anónimo. El hoyismo, y si se puede empezar con el mañanismo, mejor todavía.

    La calidad de los habitantes de Blogcity hace que sea un lugar del cual no me quiero ir, Esteban. Y de cuyo nombre me acuerdo feliz.

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  17. Hola Gabriela, guapísima. Coincido con todos los que te han felicitado por la forma de plantear la entrada, me ha parecido inteligente y acertada.
    Conocí ese país (que, por cierto, soy incapaz de decir el nombre) el mísmo día que me enseñaron Blogcity, en un curso sobre Herramientas de Internet y visité ambos. Al primero no volví pero el segundo me cautivó, hasta el punto de que, en casa, ya no se enciende la tele por la noche (lo malo es que también leía más literatura, esto voy a tener que corregirlo, jejeje)
    Un beso fortísimo.

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  18. Gabriela, no puedo comentarte, imposible. Tampoco a mi me gusta twiter o como se escriba, ni le veo el interes, pero es como el golf, tiene adictos.

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  19. Sí quería comentar que soy visitante asidua de Facebookistán, lugar de encuentro, en mi caso, de buenos amigos y familia. No te limita, hay reciprocidad en el mensaje y será lo público que tú quieres que sea. Para mí es completamente compatible con mi blog, cada uno tiene una finalidad distinta.
    Un beso

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  20. Hola Gabriela. He pasado a saludarte y desearte un buen domingo. Un abrazo Entrerriano.-

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  21. Gracias Gabriela por tus buenos augurios para mi paìs que extiendo al tuyo. Que tengas una muy buena semana.
    Chusa

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  22. A mí también me pasa, Laly, que por visitar Blogcity dejo de lado mucha buena literatura. Siento que le debo poner remedio a eso, y lo estoy haciendo.

    Así es, María Jesús, has dado la palabra justa.
    Felizmente existe la manera de que puedas comentar a pesar de los inconvenientes.

    Gracias tía Lelé. Un abrazo limeño para ti.

    Te agradezco los buenos deseos, Chusa.

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  23. saludos de zamora michoacan méxico. Es mi primer visita y me encanto tu blog.

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Gracias por leerme... y más aun por dejarme tu tarjeta de visita. Nunca sabemos hasta dónde nos puede llevar la blogósfera.