jueves, 4 de junio de 2009

Sonrisas en Azerbaiyán

Lo mejor de formar parte del grupo de traductores voluntarios de Global Voices Online en castellano es que me da la oportunidad de echar un vistazo a perspectivas de personas de otras latitudes, con otras costumbres y otras formas de ver la vida.
Por eso me llamó la atención este post de enlace, que traduje al castellano, y que a su vez me llevó a visitar el post del blog de donde venía el enlace. El blog se llama Scary Azeri in the Suburbs (Azerí temible en los suburbios), su autora se identifica simplemente como ScaryAzeri, y se define como:

Tengo 35 años y soy una madre en los suburbios. Si, ya sé. Hay demasiados blogs creados por madres. ¿Y qué? También quiero bloguear. No soy cualquier madre suburbana que está aburrida y quiere bloguear. Soy una temible madre azerí en un subirbio inglés. Si no tienes idea de lo que eso significa, sigue leyendo. Te ilustraré con mi típico estilo del oriente de Europa y te explicaré cómo es cambiar tu mundo de una extraña república musulmana post soviética a una acomodada aldea cercana a Londres de personas que viajan diariamente al trabajo.
Previa autorización de la autora, traduzco a continuación el post titulado "Sonríe cuando tu corazón es de... ¿Europa Oriental?":


Esta noche, el esposo está viendo Wanted. Sin Steven Seagal, pero con Angelina Jolie. Los senos y labios son mucho más impresionantes, pero además de eso, la misma cosa: montones de tiroteos y carros rápidos y eso es todo. Después, él anuncia: “Esposita, esas son dos horas de mi vida que no voy a recuperar”.

--------------

Ayer manejaba al gimnasio: persianas puestas, sol afuera, la radio en mi estación favorita ... (XFM si quieren saberlo, solamente que ahora estoy lamentando que Alex Zane ya no presente el programa del desayuno).

Según una mamá de por acá, se hizo a un lado para dar paso a mi carro, y estuvo frenéticamente saludando para llamar mi atención.

“Pero tú -se burló- en tu ignorante estilo ruso, ¡ni siquiera sonreíste ni saludaste!”

OK, pensé, no importa la partecita rusa. Estoy acostumbrada a que mis amigos y otras personas de por acá me llamen rusa, o para ser honesta, más frecuentemente una “rusa loca”. Antes trataba de explicar que:

a) No, no estoy acostumbrada a los climas fríos por venir de donde vengo,
b) No, no tenemos osos caminando por las calles, y a decir verdad, tampoco los tienen los rusos.

Pero ella me dejó pensando: sé precisamente lo que quiso decir. Siempre nos reconozco, ex soviéticos, por esta severa expresión del oriente de Europa en el rostro que ciertamente muchos de nosotros tenemos. Yo, por supuesto, no puedo hablar por toda Europa Oriental. Pero tengo una idea de por qué ocurre con las muchachas azeríes.

He estado tratando de entender cómo, después de apenas dos años o algo así de vivir en el Reino Unido, cada vez que he regresado, los taxistas en Bakú me han tomado inmediatamente por extranjera. (Gracioso, ¿no? Extranjera acá, extranjera en casa. Básicamente, extranjera en todas partes.)

Me quedé pensando por qué sería. Y creo que viene del lenguaje corporal, includda la expresión facial. Las mujeres occidentales están listas para sonreír. Puede ser una sonrisa educada, una sonrisa aburrida, o una sonrisa de estoy-a-punto-de-matarte. Pero siguen siendo sonrisas, a pesar de todo. Chocas con el carrito de compras de otro, sonrisa. Sonríen a los mozos y al personal de las tiendas, basureros y trotadores. Saludan y sonríen a los carros que pasan y a las adolescentes a caballo, que bloquean la pista y cabalgan siempre tan despacito.

Si pues, mi vida acá requiere algo de ejercicio facial frecuente. Pero no es una habilidad que siempre haya tenido. En Bakú, las mujeres por lo general no sonríen a los extraños. (A menos que hayan escapado de una institiución mental o se paren apoyadas en los postes por las noches.)

[…] Si eres una muchacha decente y respetable, no puedes sonreírle a un taxista, ni a un vendedor, ni a un mozo. De hecho, cuando más maleducada y arrogante parezcas, más admiración conseguirás. (A menos que seas fea, por supuesto: entonces nada ayudará) .

Entonces, de verdad: no es que semas maleducadas. Es simplemente una forma de mecanismo de defensa que tuvimos que desarrollar, para evitar que nos acosen constantmente por donde quiera que fuéramos.

Aunque creo que las cosas están cambiando. Vi unas fotos de un matrimonio azerí hace poco, donde las novias parecían contentas y sonriendo, y hasta bailando.

[…]

Para ver el post completo en inglés, entrar acá.

Antes de leer esto, nunca me había puesto a pensar en cómo extrañarías las sonrisas de las personas a mi alrededor, y la mía propia, si me llegaran a faltar.



11 comentarios:

  1. Realmente es incrible como la blogósfera nos puede contactar con personas tan especiales e interezantes, el relato nos hace ver modos de vida y costumbres tan diferentes que hasta la importancia de una sonrisa,en otras latitudes tiene relación con la moral de la mujer, !que maravilla que podemos sonreir a todos los que se crucen en nuestro camino!, que triste debe ser la vida sin poder sonreir.
    María del Carmen.

    ResponderEliminar
  2. Hola Gabriela:
    Muy interesante el relato, la muestra de diversidad cultural es muy significativa.
    Si fuésemos lo suficientemente inteligentes "sumaríamos la pluralidad" y valoraríamos las diferentes facetas en su justa medida.
    Recibe un cordial saludo,
    Luis

    ResponderEliminar
  3. Tienes razon Gabriela, esto de los blog ha creado una nueva manera de aprender sobre realidades que antes ni sabiamos que existian o que se sentian tan lejanas.
    Nosotros aqui siempre decidimos que los peruanos o sudamericanos no somos tan diferentes culturalmente a los australianos porque somos mas occidentales, a diferencia de hindues o arabes. Pero al mismo tiempo, uno va aprendiendo cosas propias de nuestra naturaleza,en este caso peruana, al contrastarla con la nueva cultura en la que se vive. Y una de esas es precisamente la sonrisa, el comportamiento ante una persona desconocida. En el Peru, debido a la delincuencia con la que se convive a diario, uno va por la calle con cara de ESTOY ALERTA y esa cara no permite una mirada amigable o una expresion sonriente. Tal vez no lo notemos, pero no somos tan sonrientes como lo son en paises como Australia para con el extraño, hemos crecido en un clima de desconfianza. En cambio aqui, te sonrien tanto y te ponen un tonito al hablarte que choca un poco al principio porque suena totalmente falso. Como muy exagerado: "Hellooooo. How are youuu today?!!! You look great !! Isn't it a wonderful day !! Hope to see you again !! ", son una de las tantas expresiones que oiras comunmente por aqui, palabras como fantastic, beautiful, gorgeous son parte del vocabulario diario. Las comparo con el "divino" de las argentinas (que dicho sea de paso se me pego cuando vivi al Norte del Peru gracias a una amiga peruana que vive en Buenos Aires hace años). En fin, estas palabritas me hacen pensar... "realmente nosotros no somos tan expresivos", ademas que en nuestra sociedad la relacion entre extraños suele ser mas vertical, como la del cliente con el que atiende en algun establecimiento. Mientras que aqui todo es mas horizontal.
    Bueno, me alargue otra vez. No es FANTASTICO como nos podemos comunicar por medio de la Internet que es algo MARAVILLOSO. Que tengas un dia HERMOSO.
    Silvana

    ResponderEliminar
  4. Gracias Gabriela!

    muy interesante y entretenido, eres una comunicadora de culturas!

    Un abrazo fuerte!

    ResponderEliminar
  5. Hola Gabriela:

    Impresiona esa visión de una realidad diferente, contada por su protagonista de carne y hueso y no de ficción. Una madre como millones, pero sometida a verdades muy distintas.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  6. Sólo pasaba a saludarte. Sigo en Alemania y con deseos de regresar al invierno austral.
    Un beso y graccias por tus visitas

    ResponderEliminar
  7. Creo igual, María del Carmen, que la vida sin sonrisas y sin sonrepir debe ser muy triste.

    También pienso, Luis, que en el mundo todo sería más fácil si "sumáramos la pluralidad" en vez de restarla.

    Experiencias como la que cuentas, Silvana, me hacen sentir que tal vez es más fácil ver cómo somos cuando nos comparamos con otras culturas. Eso de ir EN ALERTA debemos tenerlo tan enraizado que ya ni lo notamos.

    Gracias por tus palabras, Marta.

    Justamente eso, Esteban, fue lo que llamó mi atención: que es una madre de familia, una persona real, como millones que por una razón u otra debe vivir en otra cultura.

    De nada, AleMamá, las gracias a ti por darte un tiempito de entrar y comentar. Que sigas disfrutando el verano, y ojalá no lo extrañes tanto cuando regreses.

    ResponderEliminar
  8. A riesgo de repetir lo dicho, realmente es impresionante ver así, se podría decir en carne y hueso, no en una película, la realidad de culturas tan diferentes a la nuestra. Pero mejor sigamos siendo latinos y sobre todo peruanos, de sonrisa fácil, saludito con besito (a pesar de la gripe) y "divina" y esas cosas que no podemos dejar de lado.

    ResponderEliminar
  9. Oh I am dying to understand what all these people said about this posting, but I have not got a clue! You must send me a note and tell me! :)))
    I thought it was funny trying to read the translation, but it looks like you did a great job. :)
    thank you.

    ResponderEliminar
  10. ¡Bien interesante!
    Y ¡qué verdadero! Tantas veces -con esto de la globalidad- hacemos interpretaciones desde nuestro lugar cultural que no tienen nada que ver con lo que está diciendo el otro...
    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  11. Que historia!
    De verdad impresiona lo diferente que son las culturas!!
    nos leemos.

    ResponderEliminar

Gracias por leerme... y más aun por dejarme tu tarjeta de visita. Nunca sabemos hasta dónde nos puede llevar la blogósfera.