sábado, 19 de julio de 2008

Mi personaje literario favorito

Se llama Atticus Finch, es abogado de profesión, tiene algo más de 50 años, vive en el condado de Maycomb (Alabama) en la década de 1930, es viudo y tiene dos hijos: Jeremy Atticus (Jem) y Jean Louise (Scout).

El libro es Matar un ruiseñor de Harper Lee.

Atticus es un caballero de los que, espero, todavía quede alguno. Siempre tiene una respuesta inteligente para las preguntas de sus hijos, que se avergüenzan un poco por el hecho de que su padre es mayor que los otros padres del pueblo y no puede jugar fútbol con ellos porque "puede romperse el cuello". Les parece poca cosa que sea un abogado honrado y totalmente confiable, capaz de redactar un testamento con tal minuciosidad que nadie puede hallarle defectos, tal como lo describe una vecina.
Los Finch viven tiempos complicados: están en plena Depresión económica, aunque ellos viven bastante bien. Es una época en la que no existen los términos políticamente correctos. Nada de afroamericano ni africano americano. El mundo se dividía simplemente en dos: blancos y negros.
La pobreza abunda en la gente que rodea a esta familia. Pobreza que no discrimina a blancos de negros, a diferencia de los infranqueables códigos sociales. Y ese es el punto medular, porque llega un momento en que a Atticus le encomiendan defender a un negro, Tom Robinson, por haber atacado a Mayella Ewell, una mujer blanca muy pobre. Pero sobre todo, blanca.
Cuando Atticus le cuenta a su hermano Jack sobre este fastidioso encargo, le pregunta si se acuerda de los Ewell. Jack no vive en el pueblo desde hace varios años, y le habla de algunos miembros de esa familia que él recordaba. Y Atticus le dice que se ha quedado una generación atrás, pero que básicamente siguen siendo la misma cosa.
La decisión de defender a Tom acarrea una serie de problemas para los niños Finch, sobre todo para la belicosa Scout. Ella no entiende bien qué pasa, pero le disgusta que en el colegio los otros niños hablen mal de su padre. Lo defiende a puño limpio. A Atticus no le gusta, le hace prometer que no se repetirá. Scout le pide explicaciones antes de prometer nada, y él trata de hacerle entender de qué se trata todo. Entonces ella le pregunta a su padre por qué aceptó algo tan complicado. Y él responde: "porque si no lo hubiera hecho, no podría pedirles a Jem y a ti que me miraran a la cara".
Llega el momento del juicio, y uno se da cuenta de que la acusadora, Mayella, es una muchacha tan despojada de todo que piensa que Atticus se burla de ella porque le dice "señorita" y la trata con toda la amabilidad que ella no ha conocido jamás en su vida. Es, antes que nada, una víctima.
Como lo es Tom que, a la pregunta de Atticus de por qué corrió si no había hecho nada, responde aplastantemente "señor Finch, si usted fuera negro, también hubiera corrido".
El resultado final es previsible. A Tom se lo llevan los guardias. El juez deja su estrado. El público blanco se retira del tribunal. El público negro está apiñado en la platea. Scout y Jem están ahí, han estado ahí todo ese largo día. Los negros no se han movido ni un milímetro, pese al calor y al cansancio. Atticus acomoda sus cosas y recorre el camino de salida del tribunal vacío con la cabeza gacha. Se siente derrotado. Sin que él los vea, los negros en la platea se sacan los sombreros en señal de mudo respeto. El reverendo Sikes despierta a Scout y le dice: "Miss Jean Louise, póngase de pie. Su padre está pasando".
Esta escena en particular me deja sin aliento, no importa cuántas veces la lea o la vea. Gregory Peck hace un Atticus genial en la película homónima del libro.
Mención aparte merecen las varias frases memorables que la autora pone en boca de Atticus:
  • Es pecado matar un ruiseñor, porque no hacen nada más que derramar el corazón para nuestro deleite.
  • El hecho de que hayamos perdido cien veces antes de empezar no es motivo para que no intentemos vencer.
  • Uno no comprende verdaderamente a una persona hasta que no considera las cosas desde su punto de vista.
  • Una turba, sea la que fuera, está compuesta siempre por personas.
No cuento más (y eso que creo que ya he contado demasiado) para no malograr la trama a los que quieran leer Matar un ruiseñor después de esto. Hay muchas situaciones más, y muchísimos personajes más, incluido el ruiseñor del título. Tampoco quiero entrar en la polémica sobre si Harper Lee es o no la verdadera autora del libro.
Prefiero quedarme con la magia de estos personajes, con la relación tan especial de los hermanos Finch. Con ese hermano mayor que lo sabe todo y que me es tan familiar. Y, por supuesto, con la imagen eterna de Atticus Finch con cara de Gregory Peck.
Atticus Finch es mi personaje literario favorito. Un hombre ordinario que vive situaciones extraordinarias. Un padre de familia intentando hacer las cosas lo mejor posible en tiempos complicados. Vaya si lo logra.

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Imagen sacada de Google Images

Actualización: gracias al programa concurso español Saber y ganar, acabo de enterarme de que Atticus Finch es el héroe de ficción favorito de los estadounidenses, de acuerdo a una encuesta del American Film Institute (AFI).

9 comentarios:

  1. Lindo el articulo.
    Vi esa pelicula hace añisimos...
    Carmen

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  2. A mí también me encantó el libro. Y, si no lo hubiera leído, me daría muchas ganas de hacerlo luego de leer tu post. Hasta parece que hubieras conocido a cada personaje en la vida real.

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  3. Carmen: como suele ser, el libro es mucho más amplio que la película. Pero lo que sale en la película es tal como me lo imaginé cuando leí el libro (primero fue el libro para mí).
    La escena que describo de la salida de Atticus es inolvidable.

    Ana Cé: cuando terminé de leerlo, quería saber qué pasó con toda esa gente entrañable.

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  4. Hola mujer: solo para contarte, sabes cuanto sale la maca peruana en polvo en Francia?

    ....
    70 euros la bolsita si entendi bien.

    besos (yo te cuento cositas que escucho aca)
    lindo fin de semana!
    andrea

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  5. Si estoy segura.
    ya se esta vendiendo.

    esta de moda en paris, para la esterilidad digieron.
    besos!

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  6. Hola Gaby:
    Que mostro esta tu blog.
    Me han dado ganas de leer 'Matar un ruisenor'
    Eso es lo que me falta en este momento, leer un libro que me deje pegada a la trama. Como he estado tan metida en el trabajo y en lo del master, no me he dado el tiempo de leer un buen libro, y eso es basico.

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  7. Gabriela, Gabi siento algo especial después de haber leído tu post, es muy lindo, de mucha sensibilidad...bello.

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  8. Gracias Genny.
    Y si te gustó el post, el libro te encantará.

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  9. No he podido ver la película, sin embargo cuando leí el libro Atticus para mí tenía la cara de Gregory Peck. Por un lado porque es muy guapo jejeje y por otro porque sé que su actuación en esta película fue excelente, de hecho recibió el Oscar a mejor actor por ese papel.
    El libro me fascinó, como bien dices, espero que todavía quede alguna persona como Atticus. Su forma coherente de actuar y pensar. La forma en que ama y educa a sus hijos con el ejemplo, con sabiduría. Es simplemente genial.
    La forma que trata a los demás, es increíble, la caridad que tiene como por ejemplo con la sra. anciana morfinómana.

    No sabía que había una polémica si Harper Lee era la autora, pero tampoco creo que sea importante, yo también prefiero quedarme con la magia de esos hermosos personajes.

    Saludos afectuosos. Hilda

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Gracias por leerme... y más aun por dejarme tu tarjeta de visita. Nunca sabemos hasta dónde nos puede llevar la blogósfera.