lunes, 20 de noviembre de 2023

Y van 16...

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Y casi sin pensarlo, Seis de enero llegó a los 16 años. Todavía recuerdo las dudas antes de publicar la primera entrada.

Acá estamos, 16 años después, ya sin dudas.

Este último año han sido pocas las publicaciones, pero han sido. Y por ahora, puedo decir que seguirán. Gracias a quienes siguen leyendo.

martes, 31 de octubre de 2023

El tronco

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Hace algunos días, cuando salía a mi caminata diaria. A una cuadra de mi casa, vi un tronco apoyado contra un árbol de los muchos que hay por estas calles.
Inmediatamente, pensé en mis amigas de Retro y con encanto: "ellas sabrían qué hacer con este tronco". Y ahí decidí llevármelo a la casa a mi vuelta.
Regresé por otro camino y olvidé el tranco.Tres días después, pasé de nuevo por el mismo lugar. El tronco seguía ahí y recordé que había pensado llevármelo. Entonces me dije: "hoy sí me lo llevo". Lo creí fácil, mi idea era tomarlo al vuelo y llevarlo a casa.
Estiré la mano y me di con la sorpresa de que el tronco era mucho más pesado de lo que parecía. Lo levanté y caminé la cuadra que me separaba de mi casa. Lo dejé en el lavadero, con la idea de darle un baño antes de pensar qué uso darle.
Por una casualidad, un electricista fue a mi casa a hacer un arreglo rápido. Vio el tronco y me dijo: "está bonito, ¿en qué lo van a usar?
Lo cierto es que hasta ahora no lo sé, acepto sugerencias.







sábado, 30 de septiembre de 2023

Cuestión de sugestión

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La mujer estaba haciendo sus compras un sábado cualquiera y en un recorrido por la sección de congelados vio algo que le llamó la atención: paquetes de pulpa de fruta congelada de varios sabores. Leyó las instrucciones: descongelar, mezclar con agua, agregar azúcar al gusto y licuar.

Compró dos paquetes de fresa para su casa. "Les va a encantar", pensó. Descongeló un paquete para el almuerzo de ese día. Siguió las instrucciones del paquete, pero agregó edulcorante en vez de azúcar.

Ya en la mesa, al ver la novedad en la mesa, todos se apresuraron a probarlo. A su esposo y sus hijos menores les encanto, pero el mayor tenía expresión escéptica. "Tiene un sabor raro", dijo. "Lo endulcé con edulcorante", le contó la mujer. Y el muchacho contestó que ese era el sabor raro, y ya no quiso tomar más.

Dejó su vaso a un lado sin decir nada más.

Al día siguiente preparó el otro paquete. Lo preparó exactamente igual, edulcorante incluido, Pero no iba a decir nada cuando le preguntaran.

De nuevo en la mesa para el almuerzo, el esposo y los hijos menores recibieron con alegría que se repitiera el jugo de fresa del día anterior. El hijo mayor miró la jarra con curiosidad,

Ya casi al terminar el almuerzo, el muchacho preguntó "¿hoy también lo hiciste con edulcorante?". Ella sabía que la curiosidad ganaría.

"Claro que no, hoy lo hice con azúcar", contestó mientras tomaba un sorbo del líquido rojo y en sus ojos hubo un brillo que nadie percibió.

El muchacho probó con cautela, hizo un gesto de agrado y se tomó el resto de un sorbo. "Ahora sí está muy rico, mamá. Compra siempre esta marca".

Ella terminó de beber su jugo, sirvió un poco más a todos mientras sonreía triunfal.

El blog regresa después de varias semanas de silencio. Gracias a quienes me preguntaron si lo iba a continuar o no. Seis de enero está de vuelta.

jueves, 13 de julio de 2023

Vuela alto, Libertad

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Te veíamos llegar desde lejos. Te delataban la bicicleta y los colores vivos de tu ropa y tu casco. "Es obligatorio para ciclistas", nos decías.
Cuando aparecerías se desataba la alegría. Ya sabíamos que esa mañana de zumba tendríamos a quién seguir los pasos. Le ponías una energía increíble a la música, parecías incansable.
Nos generaba una admiración increíble saber la distancia que recorrías las mañanas que llegabas al faro a una nueva sesión de zumba. De San Miguel a Miraflores y de vuelta, después de una hora de baile sin pausa. Diez kilómetros de ida, diez kilómetros de vuelta. De sacarse el sombrero.
Por eso entendíamos que tus visitas fueran esporádicas. Y la alegría que nos contagiabas era siempre bien recibida.
Hablo de ti en pasado, pero te tengo presente, siempre con esa sonrisa tan tuya. También te tiene presente todo ese grupo zumbero al que tan bien y tan rápido te integraste.
¡Vuela alto, Libertad!