jueves, 3 de enero de 2013

De recuerdos, incendios y cuadernos

El otro día, recibí por correo electrónico este texto lleno de recuerdos y amor al terruño. Quien lo mandó no tiene un lugar para publicar esos recuerdos, así que procedo a hacerlo yo pues me parece que vale la pena compartirlos. El nombre del lugar ha sido cambiado por uno que me resulta muy familiar, aunque es ficticio.
RECUERDOS DE UN PUEBLO
Estas líneas más que nada son escritas para mí misma. Si alguien las lee, por supuesto que me gustaría conocer lo que piensa o si ha hecho suyo alguno de mis recuerdos… ya bastante lejanos.

Nací en Sagrillas, en la provincia de Albacete. Nos enseñaron que dos tribus, los sagras y los grillas, se juntaron en esa planicie sobre un gran río, uno de los afluentes de un río más grande aun. También lo rodean otros dos ríos más chicos y menos conocidos, y la salida a la carretera. Si escribo sobre Sagrillas es porque es mi tierra, la que está grabada en mi entraña, en mi infancia y mis recuerdos, la que marcó mi carácter, la que me enseñaron a amar, a conocer y respetar, a pesar de todas sus carencias, sus problemas y dificultades. Esa es mi tierra y por eso soy sagrillana. 
Uno de mis primeros recuerdos: mis padres estaban de viaje, creo que fueron a visitar una chacra que mi papá tenía y a donde iban en bote. Mi hermana mayor y yo quedamos al cuidado de mi tía Marianita. Una tarde, a eso de las 6, se desató un tremendo incendio en una tienda ubicada en la Plaza de Armas, bastante lejos de nuestra casa, que estaba ubicada a una cuadra del colegio de primaria que regentaban las monjitas franciscanas. Lo que pasó fue que en la tienda reventó un bidón de kerosene, el combustible que usaba todo el pueblo. El ruido debe haber sido espantoso. Como resultado, murieron la hija del dueño de la tienda y una empleada doméstica, que por intentar escapar de las llamas se metieron al baño. 
Pues bien, mi tía Marianita estaba sola en casa con dos criaturas de 4 y 2 años. Alguien le dijo que la gente se había ido a refugiar en el colegio de las Madres. Entonces mi tía agarró todas las carteras de mi mamá (que por supuesto estaban vacías), nos tomó de la mano y nos llevó al colegio. Dicen que yo lloraba y gritaba por el cuaderno que había dejado en casa, mientras mi tía custodiaba las carteras. En la revista que las monjas publicaban en la capital del departamento, reseñaron lo ocurrido en Sagrillas, y contaron que una niñita lloraba porque creía que se iba a quemar su cuaderno.

26 comentarios:

  1. Ya lo creo que merece la pena. Recuerdos de la infancia que a menudo vienen a nuestra memoria para que no los olvidemos y más si son de ese terruño que tanto añoramos.
    Que fue de esa niñita??
    Un beso.

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    1. Sobre todo, para que las nuevas generaciones sepan de dónde vienen, Laura.
      La niña creció y felizmente goza de buena salud. Perder su cuaderno no le impidió seguir escribiendo, aunque debe recurrir a otros para que publiquen su voz.

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  2. Qué bonito es evocar recuerdos, sobre todo cuando encuentran eco en algún otro nostálgico. Aprovecho para desearte muy feliz cumpleaños, seis de enero.

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    1. En la medida que haya alguien que recuerde, siempre habrá ese eco, Acirema.

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  3. ¡Me encanta! Sobre todo porque yo también soy una escritora frustrada.

    Durante muchos años escribí en un cuaderno (que aún conservo) y le echo un vistazo de vez en cuando. Me hace reír por aquellas ocurrencias infantiles y abrir mucho los ojos cuando los textos parecen de otra persona más adulta.

    Creo que las personas que llevamos dentro a ese pequeño escritor tenemos un cuaderno en casa y otro en el corazón.

    Un besito

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    1. Y lo mejor es cuando ese cuaderno de casa y el del corazón tienen las mismas palabras, Marta.

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  4. Saludos de USA.
    Recuerdos de la infancia, Gabrielita.Cuantas memo-
    rias tan bonitas, anoranza de un tiempo que, no
    volvera. Recorde a la tia Marianita. Muy bonita tu
    entrada. Te quiero.
    Cotiti.

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    1. Quien conoció a la tía Marianita no la olvidará jamás, Consuelo.

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  5. As recordações da infância são um precioso legado.
    Beijo da Nina

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  6. Tremenda historia, Gabriela.
    Lo principal es que a la protagonista no le impidió desarrollarse en plenitud, aunque debe haber quedado muy frustrada en su alma infantil por la pérdida del cuaderno, en ese momento-sin duda-un mundo para ella.

    (Solidarizo con Acirema y también te deseo en nombre propio y de mi esposa, un muy feliz cumpleaños, amiga).

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    1. Ciertamente, ese cuaderno debe haber sido un mundo para la niña, Esteban. En medio de tanta confusión y miedo, era lo que más le preocupaba.
      Gracias por los buenos deseos.

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  7. Un cuaderno a esa edad es un tesoro, y para la tía Marianita lo eran las carteras :D

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    1. ¿Te imaginas la desesperación de esa niñita, Milena? Espero que haya encontrado alguien que la tranquilizara.

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  8. Yo también tengo un cuadernito de mis 6 añitos y cuando puedo lo muestro orgullosa como un tesoro, ante el asombro de quien tiene oportunidad de verlo. Por lo tanto entiendo a la niñita.Cariños para vos Gabriela

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    1. También entiendo a la niñita, Norma, y de verdad espero que en ese momento de aflicción, alguien la haya consolado.

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  9. Un cuaderno cuando eres niña, es tu meor tesoro. Paramí lo fue y el día que lo perdí, porque mi madre lo tiró cuando yo tenía casi treinta años, fue uno de los peores días de mi vida.
    Preciosa historia.
    Un besazo enooorme

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    1. Lamento saber eso, Dolega. Espero que hayas recibido compensaciones tras esa pérdida.

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  10. Linda entrada Gabriela. La niña y su cuaderno y las carteras de la tia...que tierno recuerdo.

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  11. Hola Gabriela ya de regreso a casa leo con placer esta historia tan tierna y transmitida con tanto sentimiento que he podido sentir la tremenda sensaciòn de la niña pensando en su cuaderno que ardìa. Me ha encantado este recuerdo de infancia.
    Espero que hayas disfrutado de un feliz dìa de Reyes y de cumpleaños, y deseo que este año sea estupendo para ti.

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    1. Imagínate que un tesoro así se te queme sin que puedas hacer nada, Chusa.
      Bienvenida de vuelta y lo mejor en 2013 para ti también.

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  12. Hola Gabi,

    una historia preciosa, entiendo perfectamente el sentimiento de la pequeña. Con frecuencia he tenido que consolar a mis pequeñas por algunas de sus pérdidas y lo han pasado francamente mal. Te tengo que contar una historia de Candela con su Queca (una muñequita que conserva desde el día que nació)

    Un beso guapísima y de nuevo felicidades por tu cumpleaños.

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    1. Espero... esperamos esa historia con ansias, Laly. Gracias por los saludos.

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  13. This image reminds me of Hundertwasser's works - http://lagranjadenusa.blogspot.co.uk/2012/02/friedensreich-regentag-dunkelbunt.html - Dawid learned it at school recently and infected me with love for his fairy-tale-like looking architecture;) x

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    1. They are certainly very similar, Sylwia. Great images!

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Gracias por leerme... y más aun por dejarme tu tarjeta de visita. Nunca sabemos hasta dónde nos puede llevar la blogósfera.