jueves, 1 de abril de 2010

Tocado al azar

En algún momento en la década de los 80, se hicieron muy populares los walkman. Debo confesar que nunca quise tener uno: eso de andar por ahí desconectada de la realidad que me rodea nunca me ha gustado.

Con la evolución de la tecnología, en medio de la proliferación de iPods, ahora los walkman son más piezas de museo que modernidades. Pero estos aparatos modernos me siguen generando la misma aprensión que sus predecesores.

Hace tres días, mi amiga Isobel, publicó en su blog un post llamado Random play, en donde enumera las 16 canciones que no pueden faltar en su iPod. Y eligió a 16 personas para que publicaran en sus blogs similares listas. Yo fui una de sus personas elegidas. Toda la explicación de los párrafos precedentes es para aclarar que las canciones de mi lista no están en mi iPod simplemente porque no tengo un iPod. Por elección propia. Pero eso no impide que tenga una lista de canciones que juntaría en un CD para escuchar en cualquier momento.

Cumpliendo con el encargo de Isobel, acá van mis 16 favoritas (una lista bastante ochentera). Debo aclarar que se me hizo difícil reducir la lista a solamente 16 títulos:
1. Igual que ayer - Enanitos verdes.
2. Cuando seas grande - Miguel Mateos
3. Prófugos - Soda Stéreo
4. Como un burro amarrado - El último de la fila
5. Down Under - Men at Work
6. Don't get me wrong - The Pretenders
7. Don't you want me - Human League
8. Walking on sunshine - Katrina & The Waves
9. Shiny, happy people - REM
10. Two hearts - Phil Collins
11. Against all odds - Phil Collins
12. Walk of life - Dire Straits
13. In between days - The Cure
14. Dancing in the dark - Bruce Springsteen
15. Total eclipse of the heart - Bonnie Tyler
16. Bohemian Rhapsody - Queen

Se supone que debo hacer el encargo a otras 16 personas, para que en sus blogs o vía comentario, elaboren sus respectivas listas. Como se me ha hecho tan complicado, lo dejo a voluntad de los que lean este post. Ya sea que hagan un post dedicado al tema, o me dejen sus 16 elegidas vía comentario.

domingo, 28 de marzo de 2010

Como si nada

Una tarde de sábado cualquiera. Después del almuerzo, estamos Gonzalo, Ana Cé y yo conversando, como si nada. Y surge una duda. Una duda bastante trivial. Trivial, pero que solamente Carla puede resolver.

Entonces Ana Cé le pide a Gonzalo que llame a Carla y le haga la pregunta trivial. Dos minutos más tarde, Gonzalo corta la comunicación, ya con la respuesta de Carla. Como si nada.

Lo que acabo de contar no sería nada raro. Pero falta agregar un pequeño detalle: Gonzalo, Ana Cé y yo estábamos sentados en la sala de mi casa en Lima. Carla vive en una pequeña ciudad de Georgia, en Estados Unidos.

Vi todo sin decir nada. Cuando Gonzalo cortó le dije:
- Para ti, eso de llamar a Carla a Estados Unidos es lo más normal del mundo, ¿no? Como si nada.
- Si -me respondió.

Ana Cé y yo nos miramos. Cuando teníamos los 16 años que Gonzalo acaba de cumplir eso era simplemente impensable. Y eso que a esas alturas, ya existía el discado directo internacional. Porque retrocediendo un poco más, las llamadas había que pedirlas a una operadora y esperar pacientemente al lado del teléfono.

Definitivamente, otros tiempos...

domingo, 21 de marzo de 2010

Caros lentes

La semana pasada se cayeron mis anteojos al piso, y uno de los vidrios se partió en dos. Un error de cálculo más la circunstancia de no tenerlos puestos se confabularon para llegar a ese desenlace.
Uso lentes de contacto la mayor parte del día, pero al llegar la noche me los quito y los reemplazo por gruesos anteojos de montura. Es decir, no puedo estar sin lentes porque mi vista no es precisamente buena. Por lo tanto, era imperativo reparar los que se habían roto.
Me dirigí a la óptica más cercana a mi casa. No era la óptica en donde me había hecho los lentes, que está un poco más lejos. Probablemente esta óptica más cercana sería un poco más cara, pero iba dispuesta a asumir la diferencia en el precio como compensación por la menor distancia.
- Buenos días, señorita. Se me acaban de caer los anteojos al piso, se rompíó uno de los vidrios. Dígame por favor cuánto me costaría.
- Mmmm... son lentes de alto índice.
- Si claro, con esta medida imagínese.
- Déjeme ver -e hizo unos cálculos mirando unas tablas-. Le sale en S/.280 (*).
- ¡¿S/.280!? Pero si estos lentes, con todo y la montura, me costaron S/.170 hace menos de un año.
- Si, pero el precio que le he dado es para vidrios de alto índice.
- Ay señorita, este de acá que se me acaba de romper también es de alto índice. Gracias.
No tuve más remedio que ir a la óptica donde siempre mando a hacer mis lentes desde hace años, que queda en un lugar bastante más modesto. La señora que ahí atiende me recibió muy acogedoramente, como siempre. Le conté lo que me había pasado, hizo los mismos cálculos y me dijo:
- Le salen en S/.75.
Para hacer corto un cuento largo, dos días después tuve mis lentes perfectamente arreglados a cambio de un precio razonable. Ni que en la otra óptica fuera el mismo Swarovski el que les fabricara los cristales.
(*) Aproximadamente, el tipo de cambio actual en el Perú es de S/2.80 por dólar.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Cumbre Global Voices 2010

Global Voices Citizen Media Summit 2010 - Santiago, Chile. May 6-7

Hace cerca de dos años y medio, me uní como traductora voluntaria a Global Voices Online. En setiembre del año pasado me ofrecieron ser también autora del mismo sitio web.

Global Voices Online es una comunidad básicamente virtual, que reúne a personas de casi todo el mundo, voces que vienen de sitios tan distantes entre sí como Uzbekistán y el Perú o Tanzania y Canadá. En mi caso al menos, creo que conozco a casi todos los voluntarios por sus nombres y por las minúsculas fotos que encabezan cada uno de sus artículos.
Cada dos años, la comunidad virtual pasa a ser real. Cada dos años, Global Voices Online realiza una cumbre en alguna ciudad del mundo. La primera fue en Nueva Delhi en 2006, cuando yo ni siquiera conocía de GVO. La segunda fue en Budapest, en 2008, a los pocos meses de haberme unido como voluntaria. Y la tercera será en el recientemente golpeado Santiago de Chile.
Esta vez si asistiré. Será la ocasión perfecta para ponerle cara a los nombres y voz a las minúsculas fotos que veo siempre al lado de los nombres. Se multiplicará por no sé cuántas veces la sensación increíble de tener delante de mí a quienes solamente conozco por sus palabras. Algo similar a lo que pasó con Cati cuando vino a Lima en enero.
Será también ocasión para reencontrarme con Santiago de Chile, que conocí a mediados de los años noventa. Podré volver a ver a queridos amigos a los que no veo hace tiempo. Demasiado tiempo. Y también podré conocer a buenos amigos a los que este blog me ha permitido llegar, como Esteban y AleMamá.
Todo esto será a comienzos de mayo. Para saber más de la Cumbre de Medios Ciudadanos 2010, pueden leer acá. Aprovecho para invitarlos a leer mi más reciente post publicado en Global Voices Online, tanto en inglés como en castellano (aunque también está disponible en malgache, alemán y francés).